ECONOMÍA PREPARA OTRO PAQUETE DE MEDIDAS CONTRA LA EVASIÓN
El Ministerio de Economía prepara un segundo paquete de medidas contra la evasión de impuestos, que será complementario del que entró en junio último al Congreso y que anoche esperaba turno para ser votado. Entre otras cosas, incluirá la creación de un registro único de sociedades en todo el país, el control personalizado de las grandes empresas para verificar el pago de las contribuciones al sistema jubilatorio y nuevos mecanismos de control para combatir el contrabando.
Varias de estas medidas fueron anticipadas por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, a los diputados del PJ con los que se reunió ayer en el Congreso. Y luego Clarín confirmó sus alcances en fuentes del Palacio de Hacienda.
El plan tendrá tres ejes de acción: impositivo, aduanero y previsional. Pero no todos requieren una ley. Los temas más importantes son los siguientes:
Control sobre autos e inmuebles: se hará una base de datos única con información sobre los bienes registrables en todo el país y se les asignará una CUIT. Así, la AFIP podrá tener un listado de propiedades de un mismo contribuyente en cualquier punto del país. De esa forma, por ejemplo, podrá vigilar el cumplimiento del impuesto a los bienes personales. Para eso se desarrollará un plan para integrar las bases de datos de la Nación con las de las provincias.
Registro de Sociedades: la AFIP desarrollará un software para centralizar la información de todo el país en un registro único. Se empezará por la Capital Federal, donde se concentra el 60% de las sociedades inscriptas. A cada nueva sociedad se le asignará automáticamente la Clave Unica de Identificación Tributaria (CUIT). Así Impositiva podrá controlar la creación y movimientos de todas las sociedades cada vez que lo requiera, en tiempo real. “La creación de sociedades se usó para armar empresas que emiten facturas truchas o para vender créditos fiscales inexistentes. Con esto será más complicada usarlas para evadir”, dijo una fuente de la AFIP.
Trabajo en negro: se hará un seguimiento “personalizado” del grupo de grandes empresas que concentra la masa principal de empleados en el país. Habrá inspectores de la DGI dedicados exclusivamente a esa tarea. Se intensificarán los operativos de control general de empresas en conjunto con el Ministerio de Trabajo.
Contrabando: el ingreso de mercaderías no se controlará sólo cuando cruza la Aduana. En algunos casos puntuales habrá una auditoría posterior en la empresa receptora, para que la DGI haga un seguimiento impositivo cuando la mercadería es comercializada en el mercado interno.
El paquete antievasión II se completará con otras medidas que fueron oportunamente anunciadas pero que no integraron el plan que se envió al Congreso en junio. Por ejemplo, la creación de la figura del inspector encubierto de la DGI, que podrá hacerse pasar por comprador en un comercio y si no le entregan la correspondiente factura podrá labrar un acta de clausura o multa, tras revelar su verdadera identidad.
La urgencia de Lavagna por exhibir una posición férrea en el combate contra la evasión —más allá de sus resultados— se vincula a la negociación con el Fondo Monetario Internacional. El ministro asumió ante los técnicos del organismo el compromiso de que la nueva pauta fiscal para los próximos años se podrá cumplir sin aumentar o crear impuestos, sino cobrando mejor los que ya existen.
Según algunas estimaciones previas que circulan en el Palacio de Hacienda, la versión I del paquete antievasión podría arrimar al Fisco unos 2.000 millones de pesos adicionales al año. Esa cifra equivale a 0,5% del producto bruto interno y le permitiría al Gobierno acordar con el FMI una meta de ahorro fiscal más ambiciosa hacia el futuro. Con el complemento del paquete II, se reforzaría aquella estimación para tranquilidad del organismo, aseguran en Economía.
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