EDAD DE IMPUTABILIDAD: UN TEMA DE AGENDA ROSARINA
El anuncio del ministro de Justicia de la Nación, Alberto Iribarne, sobre la elaboración de un proyecto para instaurar un nuevo régimen penal juvenil que podría reducir la edad de imputabilidad de 18 a 14 años de edad, terminó por instalarse la polémica en numerosos sectores de la sociedad. En este sentido, el juez de Menores de Rosario, Juan José Carmona, opinó que “en el sistema procesal santafesino los punibles tiene más niveles de defensa que los no punibles”.
Es que los jóvenes que no son imputables no son juzgados, sólo se someten a la voluntad de un magistrado que decide dónde derivarlo, sin que pese el derecho a una defensa. El tema promete estar en agenda en los próximos días ya que en el juicio oral por el secuestro de Axel Blumberg los abogados defensores de cuatro acusados pidieron que no sean condenados a perpetua, porque eran menores al momento de cometer el delito (ver recuadro).
Para el juez Carmona, el proyecto de ley para bajar la edad de imputabilidad de los menores “es un tema complejo”.
Al respecto consideró que si un niño comete un delito grave como un homicidio y no tienen una respuesta subjetiva, porque es puro acto, debe ingresar de alguna manera al sistema punitivo. Pero aclaró que “hay que buscar un lugar para trabajar con él, pero tiene que ser otro tipo de trabajo que no sea el de la policía y los jueces”, opinó.
“En Argentina falta un sistema penal juvenil que debería estar enmarcado en una actuación garantista del Estado”, comentó el magistrado. “Este sistema penal juvenil, se presupone, debe proporcionar un sistema de acompañamiento, de instancias de protección y de políticas de Estado que brinden mayor contención a la niñez”.
“En algún nivel, por más que (los niños) no sean punibles a los 16, los delitos graves van acompañados por pérdida de la libertad, pero con menos garantías que si fuera punible”, opinó Carmona. “No está mal que se reduzca la edad (de imputabilidad), pero si no hay políticas que acompañen el trabajo con los pibes, se provoca cada vez una mayor fractura”, detalló.
Según explicó el juez, la propuesta de Blumberg de bajar a 14 años la edad de punibilidad no es algo nuevo, sino que es un tema que se está debatiendo hace tiempo a nivel internacional. “Lo que se dice de bajar la edad ya está en muchos lugares del mundo y se discute hace muchos años, no es un invento de Blumberg”, informó el magistrado. “Pero en Argentina parece que es necesario tener una víctima en la familia para que haya una voz que diga lo que se está discutiendo hace mucho”, remarcó.
Para Carmona es esencial llevar la realidad jurídica a la realidad social. “Si vamos a responder al problema de la niñez solamente con un sistema penal juvenil no sirve. Hay que crear planes que incluyan a los chicos de 14 a 18 años, accionar políticas sociales, políticas de Estado de inclusión, ir a los barrios, trabajar con los chicos, que se sabe que viven en los peores lugares, donde no se brindan los servicios sociales que está dicho que deben ser garantizados a los niños”, enfatizó el juez.
Para Carmona es necesario “pensar el país de nuevo, entre todos”. Y en ese sentido bregó por aplicar un sistema de políticas sociales de inclusión y ciudadanía. Consideró indispensable incluir este tipo de problemáticas en la agenda de la gente común evitando que se transforme sólo en un tema político.
De acuerdo con Carmona, a partir de la implementación de la nueva ley de protección a la infancia (la 26.061), el objetivo es evitar la judicialización de todos los casos que refieren a menores. “Ya no entramos en cuestiones sociales. Si un chico está tirado en una esquina, debe recibir ayuda de otro lado”, aclaró Carmona.
Según el juez, el proyecto de ley sobre el régimen penal juvenil no entraría en contradicción con esta ley, siempre y cuando haya políticas sociales que lo respalden. “De no ser así, las únicas repuestas que el niño obtendría del sistema penal juvenil serían de castigo, lo que sólo debe reservarse como medidas excepcionales”.
El magistrado resaltó que “estamos en un pasaje de crisis en un país que fue devastado, donde sectores amplios de la población no tienen recursos de ningún tipo. No sólo hay que pensar en la seguridad”.
El lunes pasado, el ministro de Justicia Alberto Iribarne comunicó que su cartera está diseñando un proyecto sobre un régimen penal juvenil.
Según el ministro, “hay que adecuar las penas a la edad de quien comete un delito”, y por esto “el objetivo en relación a los menores delincuentes no es mandarlos a la cárcel, sino lograr su inserción social”, además de “garantizar el derecho a defensa en juicio y contemplar los derechos de los niños”.
A este respecto, Carmona opinó que la intensión de Iribarne es poner la cuestión jurídica en niveles internacionales. “Lo que se pretende es hacer una regla donde los jueces vamos a tener limitaciones procesales, va a haber reglas mínimas para las intervenciones en niños de 16 para abajo: un sistema penal juvenil bien reglado”, comentó el funcionario.
Pero destacó que una reforma penal no soluciona el problema, “es sólo castigo, no hay trabajo en la subjetividad”. “Los que tienen que trabajar son otros profesionales, ya que es un tema que no está de ninguna manera en los libros del derecho, que debe ser abordado desde la vida diaria, desde el poder vivir juntos”, detalló.
Para Carmona, “hay que volver a la construcción del Estado Nación, que tiene que ser un mapa en el que estemos todos los argentinos, sin excepciones”.
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