EDUCACIÓN SEXUAL, UN MODO DE DISMINUIR LOS PERJUICIOS
La diputada nacional Silvia Augsburger (perteneciente al bloque Socialista) fundamentó su voto afirmativo de la ley de educación sexual integral aprobada semanas atrás en la Cámara de Diputados de la Nación, haciendo hincapié en que la norma procura efectivizar uno de los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes como es el derecho a recibir educación sexual, consagrado en diversos tratados internacionales como la Convención de los Derechos del Niño, y leyes nacionales como la de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
De igual manera, la ley aprobada por el Congreso nacional asegura a todos los niños escolarizados la transmisión de conocimientos en educación sexual, promueve actitudes responsables ante la sexualidad, procura la igualdad de trato y oportunidades entre varones y mujeres, y previene problemas relacionados a la salud sexual y reproductiva.
La diputada Augsburger destacó en diálogo con este diario que “es de vital importancia la educación sexual en todos los niveles, para la prevención del maltrato, la violencia y el abuso sexual. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los abusos se dan en el ámbito intrafamiliar. Son numerosos los pedidos de profesionales y organizaciones que trabajan en estos temas, reclamando programas de educación sexual”.
Asimismo –argumentó la diputada socialista– “es necesario aclarar que esta ley promueve la participación de los padres, no la impide, y se refiere a ella en varios artículos como el quinto cuando cita a la comunidad educativa o el artículo noveno que específicamente establece espacios de formación para padres o responsables con el objetivo de ampliar conocimientos sobre la sexualidad de los niños, promover el acompañamiento en la maduración del niño y vincular más estrechamente la familia y la escuela”.
La legisladora por Santa Fe señaló el impacto diferente que tienen todas las políticas en varones y mujeres; en particular la educación sexual. Y remarcó que es una política que ayudará a disminuir las iniquidades de género, pues la falta de educación sexual tiene perjuicios para todos, pero muchos más para las mujeres por el embarazo adolescente, la mortalidad y morbilidad derivadas del aborto, las infecciones por VIH/sida y el abuso sexual.
En el mismo sentido, Augsburger sostuvo: “Se avanza fuertemente en el conocimiento y la información, posibilitando a niños, niñas y adolescentes profundizar su posición en la sociedad como sujetos de derechos. Vale resaltar el efecto sobre todas las provincias y decir que Santa Fe tiene una ley de educación sexual desde el año 1992 y nunca fue implementada; es de esperar que a partir de la sanción de una ley nacional, los niños, niñas y adolescentes santafesinos puedan gozar del derecho a recibir educación sexual”.
Finalmente, esta ley viene a completar las normativas y políticas públicas necesarias para hacer efectivos los derechos sexuales y reproductivos. “Desde la educación sexual apuntamos a la prevención y al conocimiento necesario para ejercer derechos; con el Programa Nacional de Salud sexual y Procreación Responsable que sancionamos en 2002, apuntamos al acceso a los métodos y los servicios de salud reproductiva”, finalizó la legisladora.
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