EE.UU ACONSEJA A LOS BONISTAS QUE FLEXIBILICEN SU POSICIÓN
Estados Unidos aconsejó hoy a los acreedores de la deuda en default a entender que la capacidad de pago de la Argentina “no es la que pensaban cuando adquirieron los bonos”.
“Los pasos que deben tomar los acreedores incluyen reconocer que la capacidad argentina de pago es inferior a la que pensaban cuando adquirieron los bonos”, admitió en una conferencia de prensa el subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, Alan Larson.
Pese a que insistió en que “sería importante que los acreedores sientan que se hicieron esfuerzos para escuchar sus sugerencias y sus ideas”, el influyente funcionario de la administración Bush deslizó así un cuestionamiento novedoso a los grupos de bonistas que rechazaron de plano la última propuesta oficial.
“Cuando uno llega al punto donde está por concluir un acuerdo muy importante, es crucial que todas las partes tengan confianza en ese acuerdo y piensen que se pueden superar todos los escollos del tiempo”, ahondó Larson.
El enviado de Bush -diplomático de carrera que mantiene su cargo desde la gestión de Bill Clinton- se cuidó de aclarar que su gobierno “no es parte en estos debates”, y evadió sistemáticamente las preguntas sobre eventuales gestiones favorables de Washington ante el FMI.
“No soy el subsecretario de renegociaciones de la deuda”, ironizó, luego de aclarar que considera a la Argentina como “un amigo, un socio y un aliado extra-OTAN”, y como “un país que está retomando la confianza de sus acreedores internacionales”, luego de un “importante progreso” en los últimos meses.
“Argentina tuvo éxito en su fase de estabilización, ahora es importante seguir con la fase de recuperación”, remarcó y agregó que ese repunte “ha llegado gracias a un apoyo muy fuerte del FMI, que a su vez fue respaldado por un apoyo muy firme de Estados Unidos”.
De hecho, las gestiones de la Casa Blanca y el Departamento del Tesoro fueron fundamentales para que el Gobierno lograra la aprobación de las últimas revisiones del acuerdo firmado en septiembre último, mientras países como Japón, Gran Bretaña y Alemania planteaban dudas sobre la oferta oficial para volver a pagar la deuda a los privados.
Larson se reunió esta tarde por separado con los ministros de Economía, Roberto Lavagna, y de Planificación, Julio De Vido, después de almorzar con representantes de empresas nucleadas en la Cámara de Comercio argentino-estadounidense, y antes del encuentro con el presidente Néstor Kirchner que mantuvo por la noche.
Su encuentro con De Vido -que no maneja la negociación de la deuda ni las tratativas con el FMI- respondió al otro motivo de su visita, que es el de lograr mejores condiciones para la radicación de los capitales de su país, relegados por los europeos en áreas como los servicios públicos privatizados en la década pasada.
En esa línea, Larson habló ante la prensa del “esencial aporte de la inversión extranjera para la creación de puestos de trabajo bien pagos en Argentina”.
A su juicio, hace falta “establecer las condiciones que hagan posible la atracción de cantidades importantes de inversión extranjera directa” y “abordar impedimentos actuales que sigue habiendo para la inversión”, entre los cuales mencionó las recientes pérdidas causadas “por la pesificación de algunos contratos”.
“Yo alentaría a pensar en un capital privado paciente, que viene en la forma de empresas dispuestas a realizar inversiones que aumenten la capacidad productiva del país”, agregó, acompañado por el embajador Lino Gutiérrez.
El funcionario mencionó que “las empresas siempre tratan de contar con la confianza de que va a haber seguridad, tanto en lo que respecta a los contratos y la estabilidad institucional como en lo que respecta a la seguridad física”, pero generalizó esa situación a toda América latina.
En sus reuniones con los ministros y el Presidente, que fueron calificadas por voceros oficiales como “cordiales”, Larson agradeció el Gobierno por su respaldo al gobierno boliviano de Carlos Mesa y por su “liderazgo” en el envío de tropas a Haití, luego de la convulsión que sacudió a ese país caribeño en los últimos meses.
Por último, Larson calificó como “muy amistoso” el encuentro que mantuvo con Kirchner.
Este contenido no está abierto a comentarios

