EEUU ANUNCIA DISOLUCION DEL EJERCITO IRAQUI.
A través de un comunicado divulgado en Bagdad, el Administrador Civil de Irak, el estadounidense Paul Bremer, informó también de la desaparición del antiguo Ministerio de Defensa y de la Gua, cuerpo de elite encargado de la seguridad del propio Sadam Husein.
La decisión estadounidense se hizo pública pocas horas después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara una resolución para el levantamiento de las sanciones económicas que pesaban sobre Irak, que asimismo otorga amplios poderes sobre el petróleo iraquí a los países ocupantes.
“La Autoridad Civil provisional tiene previsto fundar, en un futuro próximo, nuevos organismos iraquíes de Seguridad, como primer paso para el establecimiento de una fuerza de defensa del Irak libre”, indica el comunicado.
“Estas acciones forman parte de una vigorosa campaña con la que se quiere demostrar al pueblo iraquí que el régimen de Sadam Husein ha desaparecido definitivamente y nunca más regresará”, explica el documento.
La disolución del Ejército supone también la desaparición de los temidos servicios secretos del régimen, que, junto con la Guardia Republicana, estaban controlados por Qusai, el hijo menor del ex presidente iraquí.
La medida supone el primer paso para la construcción de una “restringida fuerza de Seguridad”, de acuerdo con los patrones establecidos por Estados Unidos, que ya ha anunciado que se quedará en el país por “tiempo indefinido”.
Diversos analistas y diplomáticos han alertado de la posibilidad de que la decisión pueda enardecer aún más los encendidos ánimos de un amplio sector de la sociedad iraquí, que desea la rápida salida de las fuerzas ocupantes.
Los cuerpos de Seguridad estarán “bajo control civil y serán profesionales, apolíticos, efectivos militares y representativos de todos los iraquíes”, explica el documento.
Sin embargo, no revela quién integrará los nuevos cuerpos de seguridad y defensa del país ni cuándo podrán empezar a ser operativos.
En los días previos, la administración civil de ocupación estadounidense había indicado que elegirá a ex oficiales del ahora desaparecido Ejército iraquí no relacionados con el antiguo partido gobernante “Baaz”, también disuelto, y con las manos limpias de sangre.
La semana pasada, el general estadounidense Tommy Franks, que dirigió la guerra en Irak, anunció la desaparición del partido único “Baaz” y la inhabilitación de sus responsables para ejercer cargo público en el nuevo régimen.
“La orden anula el servicio militar obligatorio, expropia las propiedades de las fuerzas armadas y las entrega a la Administración Civil, y cesa a todos sus empleados, a los que se les pagará el sueldo del último mes”, explica el comunicado.
El Ejército de Irak, fundado en 1920 y considerado uno de los más antiguos de Oriente Medio, contaba en sus filas con unos 300.000 hombres.
Durante la reciente guerra lanzada por Estados Unidos y el Reino Unido, la mayoría de sus soldados depuso las armas y sólo unos miles fueron hechos prisioneros por las fuerzas ocupantes.
El pasado domingo, muchos soldados iraquíes se manifestaron en demanda de los salarios impagados desde la caída del régimen de Sadam Husein, el pasado 9 de abril.
El Ejército iraquí, armado principalmente con material bélico ruso, estaba considerado, después del israelí, como el segundo más potente de Oriente Medio antes de la guerra del Golfo de 1991, que puso fin a la invasión iraquí de Kuwait.
Durante años, Sadam Husein utilizó el Ejercito como instrumento represor, con el que aplastó revueltas internas como la que protagonizó la comunidad chií tras la guerra de 1991.
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