EE.UU. ELOGIA A KIRCHNER, PERO DUDA
Funcionarios del gobierno de George Bush y analistas consultados por Clarín coincidieron al afirmar que están “muy impresionados” por la manera en que Kirchner piloteó la recuperación económica. Todos elogiaron los logros en el superávit fiscal. Y también le dan mucho crédito por “su habilidad política”. Consideran que, habiendo ganado las elecciones con 22% de votos, Kirchner obtuvo en estos dos años la “legitimidad política” que no tenía cuando asumió.
Sin embargo, los análisis que hacen sobre el futuro político institucional y la sustentabilidad de su política económica están llenos de interrogantes. Le critican no haber avanzado más con las reformas económicas y en el área de la seguridad jurídica. Les molesta su “retórica demagógica” y hay preguntas sobre posible corrupción en el Gobierno. También preocupa la debilidad de la oposición y que Argentina pueda convertirse en un país con partido único —como lo fue México durante 7 décadas del PRI— donde las fronteras entre los poderes ejecutivo, judicial y legislativo estén totalmente desdibujadas.
“Kirchner es un político muy hábil y todo el mundo está impresionado con el crecimiento económico que logró. Nadie puede decir que esto es sólo el rebote de la crisis. No hay más que mirar el superávit que tiene”, dijo a Clarín un funcionario del Departamento de Estado. Sin embargo, agregó que ignora la dirección que asumirá el Gobierno: “Me preocupa que no haya un partido de oposición. Me recuerda la situación en México.”
“Uno sabe adónde van Lula (en Brasil) o Lagos (en Chile), pero el camino de Kirchner no está tan definido. Las decisiones a corto plazo han sido adecuadas, pero no sabemos si tiene una estrategia a largo plazo”, dijo Michael Shifter, del Diálogo Interamericano. Y elogió la recuperación económica: “Teniendo en cuenta los escenarios catastróficos que se hacían al principio de su gobierno, fue una sorpresa. Kirchner tuvo suerte, pero también tomó buenas decisiones.”
Pero Shifter considera que Kirchner no ha logrado todavía la confianza de Washington. “Aquí no le sorprendería a nadie si se sale del buen camino”, dijo.
Nelson Cunningham, director de Kissinger McLarty Associated y ex asesor de Bill Clinton para América latina, comparó a Kirchner con Jacques Chirac, presidente francés: “Al defender los intereses de su país es tan independiente como Chirac. Pero Francia está integrada a la Unión Europea, tiene un marco institucional y económico muy fuerte que Argentina no tiene. Y el riesgo es que Kirchner tome distancia del proceso de globalización que se está dando en el mundo.”
El ex subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos Otto Reich dijo que si bien muchos predijeron que Kirchner estaría más cerca del venezolano Hugo Chávez que de Lula, “eso no se produjo”. Agregó, sin embargo, que había preocupación en Washington por la falta de seguridad jurídica y el nivel de corrupción en el Gobierno.
El ex jefe de economistas del FMI Michael Mussa definió la lista de lo que Washington espera que Kirchner haga ahora para consolidar la recuperación: una estrategia sobre los bonistas que rechazaron el canje, revisión de las tarifas, renegociación de los contratos con las privatizadas y reforma del sistema bancario.
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