EE.UU. INSISTE SOBRE EL ATENTADO DE AL QAEDA
Mientras el gobierno de Estados Unidos volvió a considerar como una “posibilidad cierta” la repetición de ataques similares a los ocurridos en Nueva York y Washington el 11 de setiembre de 2001, ayer se conoció una supuesta grabación del número dos de la red Al Qaeda, el terrorista egipcio Ayman al Zawahiri, en la que amenaza a EE.UU. por los juicios a que serían sometidos los prisioneros musulmanes en la base de Guantánamo.
“Cada día tengo la impresión de que nos movemos con la convicción de que habrá otro atentado. Creo que no hay alternativas y que debemos aceptar la realidad de que somos un objetivo”, dijo ayer a la cadena NBC el secretario de Defensa Inte rior norteamericano, Tom Ridge. En tanto, el secretario de Justicia, John Ashcroft, admitió al programa Fox News Sunday que “es una posibilidad muy real” que haya un nuevo atentado en Estados Unidos.
Ya el martes pasado, durante una conferencia de prensa, el presidente norteamericano, George W. Bush, había señalado la existencia de informes que advertían sobre posibles nuevos ataques con aviones que la red Al Qaeda estaría organizando contra territorio estadounidense.
Inclusive, Bush lanzó un alerta a países extranjeros, pues se considera que los terroristas intentarían llegar a EE.UU. desde el exterior, en el momento del ataque, en aerolíneas de bandera extranjera, y como pasajeros en tránsito. Por eso, el sábado, el Departamento de Estado norteamericano resolvió que también los pasajeros en tránsito deberán tener visa de ingreso.
La cadena de TV árabe Al Arabiya fue la que difundió ayer una grabación de audio de la supuesta voz de Al Zawahiri, quien forma parte del trío más buscado por Estados Unidos, junto a Saddam Hussein y Osama bin Laden. La voz señaló que EE.UU. “pagará caro” poner en riesgo la integridad de los musulmanes detenidos en la base norteamericana de Guantánamo, y advirtió que la “verdadera batalla contra Estados Unidos todavía no comenzó”.
En Guantánamo permanecen detenidas alrededor de 600 personas apresadas en la guerra en Afganistán, muchas de las cuales Estados Unidos considera terroristas ligados a la red Al Qaeda. Un mes atrás, la administración de George W. Bush anunció que muchos de ellos serían sometidos a “juicios sumarísimos” que podrían desembocar en la pena de muerte.
Igualmente, para el secretario de Defensa Interior, Tom Ridge, “los terroristas subestiman una vez más nuestra capacidad de reaccionar ante estos desafíos”, y sobre una consulta de por qué creía que no se habían perpetrado nuevos atentados, dijo que “seguramente hay varias razones que lo explican. Pero soy agradecido y cada día que trabajamos para prevenir un ataque terrorista, nuestra vulnerabilidad se reduce y es más difícil cometer un atentado”.
El secretario de Justicia, John Ashcroft, por su parte, cree que “Al Qaeda quiere atacarnos apenas sea posible”, y que si no hubo que lamentar otros atentados se debe a que “Estados Unidos logró neutralizar un centenar de ataques terroristas en todo el mundo desde el 11 de setiembre”.
No obstante, Ashcroft aseguró que no preveía aumentar el nivel de alerta terrorista en EE.UU. Desde el 30 de mayo, el alerta lleva el color amarillo (elevado), después de haber estado “naranja” (muy elevado) durante nueve días.
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