EE.UU PEDIRÁ A OTROS PAÍSES APORTES PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE IRÁK
El costo de la guerra en Irak comienza a transformarse en una carga muy pesada para Estados Unidos, por lo que la administración Bush pedirá a gobiernos extranjeros que aporten sumas sustanciales para pagar la cuenta de “decenas de miles de millones” que demandará la reconstrucción de ese país.
Ayer, en lo que podría ser un giro significativo en la actitud de Washington, por primera vez desde el inicio de la guerra Estados Unidos habló de la posibilidad de aceptar que una fuerza multinacional opere en Irak con el patrocinio de las Naciones Unidas (ONU), pero bajo el liderazgo de un general norteamericano.
Esto, que fue admitido por el subsecretario de Estado, Richard Armitage, abriría una puerta para sumar tropas de países que se opusieron a una operación unilateral -como Alemania y Francia-, pero sobre todo representaría un alivio económico para Estados Unidos porque aportarían recursos para soportar la posguerra.
“Esa idea está siendo explorada en las Naciones Unidas”, dijo Armitage a diarios norteamericanos.
La ocupación en Irak le cuesta a Estados Unidos 4000 millones de dólares por mes. Pero esa cifra podría aumentar considerablemente si se mantiene la actual escalada de violencia e inseguridad, que obliga al Pentágono a mantener el mismo nivel de tropas por tiempo indefinido y demanda mayor inversión en la reconstrucción por los sabotajes y atentados, dos hipótesis que no estaban en los planes originales del gobierno de Bush.
Con un déficit fiscal desbocado, que según la Oficina del Presupuesto del Congreso llegará a 480.000 millones de dólares el año próximo, los gastos de la guerra empiezan a encender luces de alarma y provocan una ola de críticas en momentos en que el jefe de la Casa Blanca acelera el paso en su campaña por la reelección en 2004.
El administrador de la Autoridad Provisional de la coalición, Paul Bremer, dijo ayer al diario The Washington Post que Irak necesitará “varias decenas de miles de millones” de dólares en los próximos años para poner en pie su infraestructura y reavivar su diezmada economía.
Según la organización independiente Contribuyentes por el Sentido Común, con sede en esta capital, la guerra y la posguerra en Irak tendrán un costo que excederá los 110.000 millones de dólares este año y podría llegar a 550.000 millones en la próxima década.
El costo estimado por la Oficina de Presupuesto del Pentágono para las operaciones entre enero pasado y el mes próximo, cuando termina el año fiscal, fue de 58.000 millones de dólares sólo para el mantenimiento de las tropas militares en el territorio iraquí.
La Oficina del Presupuesto del Congreso estima que los costos del Departamento de Defensa para mantener la guerra contra el terrorismo, incluidos los gastos en Irak y Afganistán, podrían rozar los 59.000 millones en 2004, con una proyección de 818.000 millones acumulados para 2013. Estados Unidos tiene 140.000 soldados desplazados en Irak y 30.000 más en países del Golfo Pérsico, y su permanencia se prolongará más de lo previsto debido al aumento de la violencia.
El gobierno de Bush estudia pedir autorización al Congreso para girar más fondos a la administración civil de la ocupación, que controla Estados Unidos, para poder afrontar el aumento de gastos que está demandando la reconstrucción de Irak. En forma paralela, el gobierno republicano prepara un pedido a terceros países que presentará en Madrid, en octubre próximo, para que contribuyan con donaciones a los esfuerzos en Irak.
En abril pasado el Congreso aprobó una ampliación de gastos para soportar la guerra y la posguerra hasta septiembre de este año de 62.400 millones de dólares para el Pentágono y de 2500 millones de dólares para un fondo de ayuda y reconstrucción.
Ingresos insuficientes
El responsable civil de la ocupación militar, Paul Bremer, señaló que los ingresos generados por la economía iraquí están muy lejos de poder soportar los costos de la reconstrucción. Irak produce actualmente casi un millón de barriles menos de petróleo que antes del inicio de la guerra: 1.700.000 hoy, frente a un rango de entre 2.500.000 y 3.000.000 de entonces.
Sólo para poder sostener la demanda de electricidad actual se deben destinar 2000 millones de dólares, dijo Bremer a The Washington Post. Y señaló que las Naciones Unidas estiman que para que el país vuelva a tener un sistema de agua potable habrá que invertir unos 16.000 millones de dólares en los próximos cuatro años.
A la resistencia contra las fuerzas de ocupación militar norteamericanas, que ayer recibieron dos nuevas bajas, se le sumó una ola de sabotajes contra la infraestructura eléctrica, de agua potable y de conductos de petróleo. La decisión de Estados Unidos de ir a la guerra en marzo sin el respaldo de la ONU lo dejó solo también para hacer frente a la millonaria demanda que representa la posguerra.
A eso se suma el hecho de que, ante la sensación de inseguridad creciente en Bagdad -fundamentalmente a partir del atentado contra la sede de las Naciones Unidas-, organizaciones multilaterales comenzaron a abandonar la capital iraquí.
Este contenido no está abierto a comentarios

