EE.UU. PIDE QUE EL ACUERDO CON EL FMI SEA DE LARGO PLAZO
Los EE.UU. renovaron su apoyo y apuraron un acuerdo de largo plazo entre la Argentina y el FMI que incluya “reformas estructurales” y contribuya a la recuperación económica.
En síntesis, ese fue el mensaje que transmitió el secretario de Asuntos Hemisféricos de los EE.UU., Roger Noriega, después de auscultar al presidente Néstor Kirchner, y a los ministros de Economía, Roberto Lavagna y de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, entre otros.
Noriega fue cuidadoso en aclarar que no impulsa “ninguna fórmula” económica, en alusión a la exigencia del FMI para que el Gobierno se comprometa a garantizar un ahorro fiscal anual de 4% del Producto Bruto para pagar la deuda externa. El Gobierno sólo acepta mantener el 3% y eso hizo tensar la negociación.
En una conferencia de prensa con la que cerró su visita de dos días, el enviado del presidente George W. Bush aclaró que no quiere intervenir en las negociaciones con el FMI, pero dio pautas generales del acuerdo que espera EE.UU.:
Inclusión de “reformas estructurales, como la reforma del sistema financiero, la seguridad jurídica, la transparencia de las transacciones con el Estado y la defensa del estado de derecho”.
“Previsibilidad y transparencia” en un “plan urgente con medidas concretas para generar crecimiento económico”
“Ahora sería la hora para un acuerdo de largo plazo” (se habla de 3 años).
Tras conversar durante 25 minutos con Kirchner —quien llegó tarde por un acto de campaña con el jefe del gobierno porteño Aníbal Ibarra—, Noriega almorzó con Bielsa, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el vicecanciller Martín Redrado.
En el palacio San Martín, Bielsa rompió el hielo quejándose por la “incomprensión” de EE.UU. ante la situación argentina y citó un artículo de la economista Mary O’Gravy que criticaba al Gobierno por no privatizar el Banco de la Nación y el Ciudad, informaron fuentes argentinas. Bielsa dijo, entonces, que los bancos privados se llevaron “18 mil millones de dólares” del país antes de la caída del ex presidente Fernando de la Rúa. Y que por eso, muchos ahorristas optaban por la banca estatal. Con ironía, Noriega le contestó: “No se preocupe esa economista es de derecha como yo. Y se asusta por la ruta Buenos Aires—San Pablo—Caracas—La Habana. Pero yo comprobé con Kirchner que esa ruta no existe”.
Los argentinos respondieron con una risa. Luego contraatacó Redrado. Dijo que el FMI no debe comparar la economía local con la del Brasil . “Brasil pudo alcanzar un 4,25 por ciento de superávit porque no privatizó su sistema jubilatorio” .
Después de mostrar, complacido, una caricatura suya de Hermenegildo Sábat publicada en este diario, evitó decir una sola palabra de la pelea entre Kirchner y Scioli, pero marcó lo que espera de la política exterior argentina.
Cuando le preguntaron por la coincidencia de su visita con la del presidente de Venezuela, contestó con otro chiste: “Hoy mi auto quedó encerrado en un embotellamiento por la caravana de Chávez y allí ganó muchos amigos…”.
Noriega vino para seguir explorando a Kirchner, después del encuentro con Bush del 23 de julio en Washington. Ahora espera definiciones del Gobierno por la deuda externa y en enero, que Kirchner asista a la cumbre de presidentes de América en que Bush hablará de “pensamiento económico, lucha contra la pobreza, anticorrupción y gobernabilidad”.
Este contenido no está abierto a comentarios

