EE.UU. TODAVÍA NO ACEPTÓ EL TRIUNFO DE CHÁVEZ
Estados Unidos no aceptó aún el triunfo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el referendo revocatorio de su mandato, pese a que fue confirmado por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter, y pidió una investigación rápida, completa y transparente de las acusaciones de la oposición, que denunció un fraude.
El Departamento de Estado norteamericano “tomó nota” y alabó el trabajo de los observadores de la OEA y el Centro Carter, pero dijo que Washington todavía no aceptaba su veredicto de que Chávez haya ganado el referendo del domingo.
Pasado el mediodía de ayer Jimmy Carter, el ex presidente de EE.UU. y observador del referendo venezolano, se presentó en una rueda de prensa junto a César Gaviria, de la OEA.
Los dos observadores fueron claros y negaron toda posibilidad de fraude mientras aseguraban que sus datos coincidían con los resultados parciales anunciados por el autónomo Consejo Nacional Electoral (CNE).
En Caracas, la capital de Venezuela, Carter respaldó los resultados. “Nuestros hallazgos coinciden con los resultados parciales del Consejo Nacional Electoral anunciados hoy (por ayer)”, dijo.
El anuncio del ex presidente pareció desinflar las denuncias de la oposición de que se había cometido un fraude masivo en la votación.
Aunque se presumía que con el pronunciamiento de la OEA y el Centro Carter la coalición opositora Coordinadora Democrática aceptaría de una vez la victoria chavista, no fue así y pocos minutos después uno de sus portavoces, Alberto Quirós, reiteró sus dudas sobre el resultado, pero con menos vehemencia que las veces anteriores.
Poco antes de conocerse la noticia oficial sobre la posición del gobierno del presidente George Bush, las versiones sobre cuál sería la reacción de Estados Unidos con respecto al resultado eran contradictorias.
“No hay evidencias de fraude generalizado en el referendo sobre el mandato del presidente de Venezuela Hugo Chávez, pero un juicio final depende de lo que informen los observadores”, había dicho ayer el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey, antes de la aparición de Carter y Gaviria. Versiones de un par de incidentes irregulares no implican que hayan existido “abusos generalizados”, aclaró en una rueda de prensa.
El Departamento de Estado subrayó su respaldo a la reconciliación en Venezuela. Casey dijo que la votación era parte de un proceso de reconciliación nacional, aunque remarcó que acusaciones de fraude presentadas por opositores a Chávez deberían ser investigadas.
“Lo importante acerca de este proceso es que ayuda a alcanzar una solución pacífica, democrática, constitucional, a la continua crisis política en Venezuela”, señaló Casey.
“El Departamento de Estado —enfatizó Casey— no respaldará ningún tipo de reacción violenta en relación al referendo”.
Este contenido no está abierto a comentarios

