EE.UU. Y RUSIA SE ENFRENTAN AHORA POR IRAK
Las diferencias entre Rusia y Occidente, que en las últimas semanas tuvieron como eje la crisis en Ucrania, resurgieron ayer con inusitada crudeza. Mientras en el Kremlin el presidente Vladimir Putin cuestionaba la posibilidad de celebrar elecciones libres en un Irak bajo “ocupación”, una cumbre de cancilleres concluyó en un fracaso en Bulgaria después de que los representantes de Washington y Moscú protagonizaron un ríspido duelo verbal.
Poco después, al cabo de una jornada de duros choques verbales, el presidente George W. Bush ignoró los cuestionamientos de su par ruso e insistió en que las elecciones generales en Irak tendrán lugar el 30 de enero próximo, “como está previsto”.
“No llego a entender cómo se pueden realizar elecciones en las actuales condiciones de ocupación total del país por tropas extranjeras”, dijo Putin al primer ministro iraquí, Iyad Allawi, de visita ayer en la capital rusa.
“No me imagino cómo ustedes podrían restablecer solos la situación del país y evitar su desintegración”, insistió el mandatario ruso, en alusión a las diferencias entre los grupos iraquíes y a la violencia que aún sacude al país. Este escepticismo es compartido por sectores sunnitas de Irak, que han propuesto postergar la fecha de la votación, algo que representaría un serio revés para el gobierno de Bush.
Las declaraciones de Putin repercutieron con fuerza en Estados Unidos, donde abundan las críticas por la incertidumbre en Irak más de un año y medio después de la invasión.
De hecho, forzado a responder a los cuestionamientos del presidente ruso, Bush insistió en que “las elecciones [en Irak] tendrán lugar como está previsto”, y recordó que aumentó en 12.000 soldados el despliegue norteamericanas en el terreno, con lo cual serán 150.000 los efectivos encargados de garantizar la seguridad durante las elecciones.
Con Francia y Alemania, Rusia se opuso a la guerra en Irak, pese a haber respaldado la lucha contra el terrorismo lanzada por la Casa Blanca tras los atentados de 2001. Más recientemente, sin embargo, las diferencias entre Moscú y Washington resurgieron por la crisis en Ucrania, que trajo consigo una retórica propia de la Guerra Fría.
Un nuevo capítulo de esa confrontación tuvo lugar ayer en Sofía, la capital de Bulgaria, donde una cumbre de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) concluyó en medio de fuertes diferencias por la crisis en Ucrania y el papel de Moscú en la política regional.
Debido a estas discrepancias, los representantes de los 55 países pertenecientes a la organización no alcanzaron un acuerdo para su documento final, en el que pretendían incluir un párrafo referido a la situación en Ucrania.
El secretario de Estado Colin Powell aprovechó la ocasión para responder a las acusaciones que el día anterior había lanzado Putin, quien había afirmado que Occidente buscaba intervenir en la política ucrania y extender su “esfera de influencia”.
Doble rasero
“No estamos en competencia, no pedimos que se elija entre el Este y el Oeste” en Ucrania, en Europa del Este o en el Cáucaso, dijo Powell en el marco de la cumbre de la OSCE, una organización surgida en plena Guerra Fría y creada justamente para superar las diferencias de la confrontación de aquella época.
“La noción de esfera de influencia no es pertinente para la situación de hoy”, enfatizó el funcionario, quien añadió: “Lo que hemos visto [en Ucrania] fue a la comunidad internacional unida para apoyar la democracia”.
El canciller ruso, Serguei Lavrov, retrucó de inmediato: “Debemos evitar la práctica cada vez más perjudicial de utilizar un doble rasero en la evaluación de procesos electorales”, dijo el funcionario, e indicó que su gobierno presentó objeciones a la declaración final de la OSCE porque podría interferir con las negociaciones que buscan poner fin al estancamiento político en Ucrania.
Pero Powell también se refirió a las crecientes preocupaciones de Estados Unidos sobre Rusia. “Nos preocupan los acontecimientos en Rusia, sobre todo los que afectan la libertad de prensa y el Estado de Derecho”, dijo Powell. Criticó además la falta de cumplimiento, por parte de Moscú, de la promesa de retirar las tropas rusas que aún permanecen en Georgia y Moldavia, integrantes de la OSCE. Y, en una muestra de cómo crece la preocupación por la tensión entre Moscú y Washington, se vio obligado a señalar más tarde, ante estudiantes universitarios, que “la Guerra Fría no regresará”.
Agencias AFP, AP, EFE y DPA
La escalada
“Creo que las elecciones [en Ucrania], si es que se realizan, deben llevarse a cabo sin injerencia extranjera [en referencia al apoyo de Putin al premier Yanukovich]” – George W. Bush – 02/12/04
“Hay [en Estados Unidos] intentos peligrosos de desnaturalizar la civilización [para] imponer una dictadura revestida de una bella retórica seudodemocrática” – Vladimir Putin – 03/12/04
“No llego a entender cómo se pueden realizar elecciones en las actuales condiciones de ocupación total del país [en referencia a Irak] por tropas extranjeras” – Vladimir Putin – Ayer
“Nos preocupan los acontecimientos en Rusia, sobre todo los que afectan la libertad de prensa y el Estado de Derecho [en alusión al giro autoritario del Kremlin]”- Colin Powell – Ayer
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