EJECUTARON A UNO DE LOS REHENES ITALIANOS SECUESTRADOS EN IRAK
Uno de los cuatro italianos secuestrados en Irak fue asesinado por sus captores. Así lo reveló esta tarde la cadena de televisión árabe Al Jazeera, que agregó que los rebeldes ahora amenazan con matar al resto si no se cumplen sus exigencias. La información fue confirmada por el gobierno de Italia.
La cadena explicó que los secuestradores, que se identificaron con las “Milicias verdes”, enviaron una cinta de vídeo desde Irak con la ejecución que Al Jazeera decidió no emitir por respeto a las familias de los secuestrados. Los italianos capturados trabajaban en la empresa de seguridad estadounidense DTS.
El primer reconocimiento oficial llegó por parte del ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, quien confirmó la ejecución del rehén, al que identificó como Fabrizio Quattrocchi.
De 36 años, nacido en Catania (Sicilia) y con residencia en Génova, Quatrochi formaba parte del grupo de secuestrados junto a Salvatore Stefio, Umberto Cupertino y Maurizio Agliana.
Más tarde, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, confirmó la muerte. Y agregó que los captores “destruyeron una vida” pero “no doblegarán nuestros valores y nuestro compromiso con la paz”.
Así, el premier italiano aclaró que este hecho no modificará “el compromiso” que tiene su gobierno en Irak. O sea, que no retirarán sus tropas de ese país.
Por su parte, el gobierno de Japón confirmó el secuestro de otros dos ciudadanos japoneses en Irak, informó el servicio de noticias Kyodo News. Ambos fueron secuestrados hoy cuando se dirigían a los suburbios de Bagdad para informar sobre el aterrizaje de emergencia de un helicóptero estadounidense.
Hasta el momento, aún están desaparecidos o secuestrados 40extranjeros en Irak, incluyendo otros tres japoneses, dos alemanes, un canadiense y tres checos.
El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, exigió hoy la inmediata puesta en libertad de todos los rehenes y una mayor implicación de la ONU, con la participación de tropas de paz árabes, “tropas que no puedan ser vistas como enemigas”. Sin embargo, reconoció que esta solución es “cada vez más difícil”.
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