EL 2 A 1 LE ALCANZÓ A UN MUY POBRE RIVER PLATE
A pesar del buen rendimiento sabalero, muy por encima de lo mostrado frente a Boca el último jueves, a Colón esta vez le faltó suerte para poder concretar en la red las ocasiones que tuvo. Tuvo varias oportunidades en el área de Franco Constanzo, que se convirtió en una de las figuras del partido.
En los primeros minutos, fue César Carignano quien generó algunas situaciones de gol para el local. El “Cari” volvió a su nivel y fue uno de los mejores del partido.
Colón se mostraba superior, pero en la primera pelota que tocó, a los 18 minutos de juego, Cavenaghi abrió el marcador, ante la protesta de todos los jugadores sabaleros por una supuesta posición adelantada del atacante, que no existió.
Apenas cuatro minutos después, empató el partido Gabriel Migliónico, con un tiro libre espectacular.
A partir de allí el local afianzó su dominio y tuvo algunas posibilidades de gol para ponerse en ventaja.
Incluso Oscar Sequeira anuló un gol de Diego Reynoso, por supuesta posición adelantada, lo que despertó el enojo de los jugadores y, sobre todo, de la hinchada rojinegra, que comenzó a cuestionar cada fallo del árbitro.
Dos minutos después, un centro cayó en el área sabalera, Tombolini y Piccoli se molestaron entre ellos y la pelota le quedó a Cavenaghi, que no perdonó.
En el complemento, el desarrollo del encuentro fue similar al del primero. Los dirigidos por Bauza tuvieron una ráfaga de quince minutos, en la que merecieron ampliamente el empate, pero una y otra vez Constanzo ahogó el grito de gol.
Cuando faltaban cinco minutos para que el encuentro finalize, Colón quedó muy mal parado y Cavenaghi enfrentó a Tombolini; el arquero lo derribó y fue expulsado.
Allí comenzaron los problemas; varios hinchas sabaleros se treparon al alambrado y detuvieron el partido durante diecisiete minutos, a pesar de recibir el pedido de los propios jugadores rojinegros de que se bajaran.
Una vez reiniciado el partido, el local estuvo muy cerca del empate, cuando un remate de Héctor González reventó el travesaño de River, que a pesar de la desventaja rojinegra no fue capaz de aumentar la ventaja existente en el marcador.
Después no hubo tiempo para nada más. Ni los jugadores ni el cuerpo técnico quisieron hacer declaraciones, pero se mostraron molestos con el arbitraje.
En la próxima fecha, Colón visitará a Quilmes.
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