EL 30% DE LOS ASALARIADOS PRIVADOS GANA MENOS DE 350 PESOS
El 30% de los asalariados privados que realiza jornadas de 8 horas diarias o más gana menos de 350 pesos por mes. En total son 1,7 millón de trabajadores, que en una alta proporción no está registrado por sus empresas.
El dato figura en un Informe que el Ministerio de Trabajo difundió ayer para fundamentar el aumento del salario mínimo de 300 a 350 pesos mensuales que rige a partir de este mes.
De acuerdo al estudio oficial 1.288.701 trabajadores ganan menos de 300 pesos y otros 438.657 cobran entre 301 y 350 pesos. En consecuencia, según Trabajo, “1,7 millón de trabajadores serán alcanzados por la suba del salario mínimo”.
Sin embargo, además de ganar muy poco, de ese 1,7 millón de trabajadores, apenas unos 450.000 están registrados por las empresas. El resto se desempeña “en negro” por lo que carecen de derechos laborales y de la Seguridad Social, como jubilación, seguro de desempleo o cobertura de accidentes laborales.
Por eso, el informe de Trabajo precisa que con el aumento del mínimo, “los salarios de unos 450.000 trabajadores registrados aumentarán de manera inmediata”. En tanto, “los salarios de 1,3 millón de empleados no registrados serán indirectamente impactados por la medida si el nuevo salario mínimo tiene el efecto de aumentar el piso de la estructura de salarios de la economía”.
Entre 1993 y mitad de 2003, el salario mínimo se mantuvo en 200 pesos. En julio de 2003 subió a 250 pesos, en diciembre aumentó 300 pesos y desde enero se ubica en 350 pesos.
Este valor, según Trabajo, “se ubica en torno al 36% del salario medio industrial”, cuando “en la mayoría de los países está por encima del 40% (Francia, el mayor, con el 69%), con tendencia a que aumente el número de países que alcanzan ese nivel”.
De aquí se desprende que Trabajo considera que el salario mínimo tendría todavía margen para seguir subiendo. Y además sostiene que la suba del salario mínimo no tiene efectos negativos sobre el empleo y existiría capacidad económica en las empresas para absorber el incremento del mínimo.
Con este nuevo valor de 350 pesos, el salario mínimo equivale o supera en un 6% al costo de una canasta básica de indigencia de una familia tipo (matrimonio y dos hijos en edad escolar) que en enero rondará los 330 pesos mensuales. Trabajo admite que para la misma familia, el salario mínimo es inferior al costo de la canasta básica que determina la línea de pobreza.
Por esta razón los especialistas coinciden en que los altos niveles de pobreza que tiene hoy la Argentina no se explican sólo por el alto desempleo sino porque una alta proporción de los ocupados gana muy poco y la ayuda de los planes sociales es inferior al costo de la canasta de indigencia.
De acuerdo a los datos del INDEC, en promedio, desde la devaluación, los salarios aumentaron el 20%, mientras los precios minoristas subieron el 46,1%. Por esta razón, el salario real retrocedió el 17,9%.
Los que más cargaron con la pérdida salarial fueron los empleos “en negro” porque subieron muy poco y debieron soportar así casi todo el peso de la inflación.
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