EL 35 % DE LOS JÓVENES SANTAFESINOS VIVEN EN SITUACIÓN DE INDIGENCIA QUE ES "IRREVERSIBLE"
Un informe sobre población adolescente en la provincia de Santa Fe realizado por el Instituto de Diseño de Estrategias Argentinas (Idear) revela que el 35 por ciento de los jóvenes comprendidos entre los 15 y los 25 años, viven en una situación de pobreza extrema que es “prácticamente irreversible”.
El documento arroja datos sobre los dos aglomerados urbanos más importantes de la provincia. En Santa Fe existen 40 mil jóvenes que viven en un estado de miseria permanente y sin posibilidad de reinserción social.
Las cifras para el Gran Rosario son todavía más desalentadoras. Se estima que 200 mil adolescentes son pobres y de ellos, alrededor de 100 mil están en una situación irreversible.
En la vida cotidiana, estos números se traducen en la imposibilidad de acceder a los derechos básicos de cualquier ser humano. El índice de educación en estos sectores es nulo, la probabilidad de ingresar al sistema sanitario, remoto, y la posibilidad de conseguir un trabajo digno se diluye a cada momento dejando a muchos chicos sin un proyecto de vida a futuro.
Según el informe, la situación de esos jóvenes es definida como irreversible, debido a que “las políticas sociales, de empleo o producción no harán mella en ellos y no producirán ningún proceso de reinserción social”.
El análisis se vincula con la forma en que fue socializada esta franja poblacional. La gran mayoría creció en hogares pobres, con carencias extremas y en condiciones de exclusión invariables.
“La exclusión se produce cuando la pobreza, el no tener, se convierte en un estado, en una cualidad permanente, en una forma de vida para siempre, de la que es imposible salir. El no tener es el que produce el estado de exclusión porque uno queda al margen de los que tienen y sin posibilidades”, explica en trabajos anteriores Néstor Ciarniello, autor del documento.
Además, el estudio pone de manifiesto la violencia que genera en las personas el estado de pobreza extrema y critica la respuesta del Estado. “Más cárceles, más represión, son respuestas destructivas”, que no cumplen con el objetivo de revertir el problema.
El informe es pesimista con respecto a la reinserción de los jóvenes pobres que “constituirán el grueso de la población adulta en los años venideros”, aunque reafirma la necesidad de realizar una inversión en la adolescencia, ya que la medida es estratégica para impulsar una transformación social.
“La única posibilidad de revertir la situación es apostar a programas fuertes de inclusión socioeconómica, con el destierro de los conceptos de asistencialismo. Hay que aunar todos los esfuerzos en la inclusión, que es una forma auténtica y no bastardeada de promoción”, concluyó.
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