EL 45% DE LAS FAMILIAS ARGENTINAS VIVE CON SUELDOS “EN NEGRO”
En la Argentina, los ingresos del 45% de los hogares proviene de sueldos “en negro”.
Casi cuatro millones de familias está compuesta por integrantes que se desempeñan en el sector privado y cobran un salario, tienen alguna ganancia o perciben honorarios por trabajos en negro, servicio doméstico o por cuenta propia, en labores de muy bajo rendimiento.
El diario Los Andes publicó que entre las familias más pobres, esta ocupación informal trepa a casi el 75% de los hogares.
Estos datos figuran en el Informe Económico Trimestral que elabora el Ministerio de Economía, sobre la base de los datos aportados por la Encuesta Permanente de Hogares del Indec de la segunda mitad de 2004, que reveló que en ese lapso la economía acumula dos años y medio de crecimiento, hay más gente ocupada, disminuyó el desempleo y hubo una recomposición de ingresos.
Esta estadística toma en cuenta solamente la inserción laboral privada, ya sea como patrón, profesional independiente o asalariado, en blanco, gris o en negro y no incluye ni a los beneficiarios de los planes sociales, ya que reciben ayuda oficial, ni al empleo público.
El informe señala que “en el total de los hogares, el empleo privado se distribuye, aproximadamente, por mitades entre formal (blanco) y no formal (negro)”. La actividad privada formal incluye a los patrones, profesionales, pequeños industriales o comerciantes que disponen de capital propio y a los trabajadores y empleados registrados. Y la informal, a los que se desempeñan en negro tanto si trabajan en relación de dependencia o por cuenta propia, como sería el caso de un vendedor ambulante o un pequeño taller mecánico.
Entre los hogares de ingresos más bajos la informalidad llega al 73,3%. Mientras, en el otro extremo, entre los más ricos es de 18,9% (esto significa que tres de cada cuatro familias pobres son informales y apenas una de cada cinco familias más ricas están fuera del circuito formal).
Una cuarta parte de los hogares depende de los ingresos de asalariados en negro.
El porcentaje de asalariados privados no registrados en el 40% de los hogares más pobres oscila entre el 30 y 40%.
Ante esta radiografía de la inserción laboral, Economía admite que la mejora de los ingresos de los sectores más empobrecidos depende en buena medida de la ayuda pública y de que se puedan crear empleos de mejor calidad y formales.
El estudio también señala que hubo una mejora de los ingresos familiares de los hogares más pobres, “aún cuando tanto los niveles como las diferencias continúan siendo preocupantes”. Y agrega que “el incremento real de los montos de ingresos no implica una mejora importante en la participación. En un año, el 20% de los hogares más pobres aumentó del 5 al 5,7% del total de los ingresos”.
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