EL 50% DE LAS PERSONAS NO VA AL MÉDICO AUNQUE SE SIENTA MAL
Casi a diario se descubren nuevas curas y tratamientos para todo tipo de enfermedades. Pero hay algo que la medicina quizá nunca consiga: convencer al ciento por ciento de la gente de la necesidad de consultar al médico. Es que según diferentes relevamientos y estudios, en la Argentina la mitad de las personas no va al médico aunque se sienta enferma.
Una de las razones es, obviamente, económica. Muchas de esas personas, el día que se sentían mal no contaban con dinero para viajar hasta el hospital o abonar la consulta. O tuvieron miedo de perder un día de trabajo. De acuerdo con un informe elaborado por la consultora Equis, en base a datos oficiales, en el último semestre de 2002 3.107.888 personas registraron algún tipo de malestar. El 20,2 por ciento de esta gente —627.793 personas— no se atendió por falta de dinero.
Pero la plata no es el único factor que conspira contra la falta de cuidados médicos. Es más: incluso en años de mejor situación económica, un alto porcentaje de personas tampoco fue al médico pese a que se sentía mal.
En 1998, por ejemplo, surgió de una investigación en el área metropolitana —fue financiada por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)— que una de cada cuatro personas había sufrido algún malestar en los últimos 15 días. Sólo el 50 por ciento de las personas que aseguraron haber estado enfermas en ese período habían visitado un médico.
“Este no es un fenómeno exclusivo de la Argentina. En todo el mundo hay personas que prefieren no atenderse”, sostiene Horacio Prasilio, profesor titular de la cátedra de Salud, Medicina y Sociedad de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata. Y agrega: “Si hasta los propios médicos a veces no consultamos”.
Existen infinidad de motivos que llevan a la gente a no realizar una consulta aunque experimenten algún malestar. “Uno de las principales razones es que muchos consideran que lo que tienen es insuficiente para ir hasta el médico. Suponen que se trata de una enfermedad menor”, explica a Clarín el sociólogo Santiago Dalto, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata y consultor de la Organización Panamericana de la Salud.
Pero en ese caso la persona puede incurrir en negligencia. “Por no hacer una consulta en el momento indicado, llegan de a cientos a los consultorios los pacientes con problemas severos. El caso más típico es el de la hipertensión: cuando la persona finalmente consulta ya tiene instalada esta enfermedad”, dice el médico sanitarista Hugo Arce. Otro de los culpables de la no consulta es la automedicación. Ante síntomas similares —tos, por ejemplo— cualquiera sabe qué remedio debe tomar. Y va a medicarse con el remedio que ya conoce o que le recetaron a un familiar o a un amigo. De acuerdo a una investigación del Instituto Argentino de Atención Farmacéutica (IADAF), tres de cada cuatro personas se automedican en la Argentina (ver La Argentina…).
Según el profesor Dalto hay más razones que llevan a la gente a no ir al médico:
Las medicinas alternativas. Un enfermo de artrosis, por ejemplo, muchas veces elige ir a tomar baños termales en vez de ir a consultar con un especialista.
Los costos derivados de atenderse. Es decir, se evita ir al médico porque se supone que éste va a indicarle estudios y análi sis que le costarán caro.
Barreras culturales. La gente elude ir a médicos que pueden maltratarlo o que hablan con una jerga ininteligible.
Miedo al diagnóstico. Hay mucha gente que directamente no va porque la aterroriza saber qué tiene.
El psiquiatra Pablo Resnik, director del Centro de Investigaciones Médicas en Ansiedad, trata regularmente a hombres y mujeres que tienen fobia de ir al médico.
“Algunos sienten una puntada y enseguida piensan que tienen cáncer. Pero después tienen pánico de ir al médico por las dudas de que eso se confirme. Hace tres días atendí a un hombre de 50 años que tuvo un infarto y nunca se había hecho un análisis de colesterol porque tenía miedo de enterarse de los resultados”, cuenta Resnik.
Para el profesor Horacio Prasilio hay otra traba que empuja a la gente a no atenderse. “Hasta los supermercados se dieron cuenta de que tenían que abrir los sábados y domingos porque la gente trabaja mucho durante la semana. En los hospitales también debería atenderse los fines de semana. Y no me refiero a las guardias, sino a los consultorios”.
Acaso exista una razón más para no ir al médico. La da el médico Luis Soler, ex secretario de Salud de Vicente López: “Uno de los grandes secretos de la medicina es que muchas veces la persona se cura sin hacer ningún tratamiento gracias a que la propia enfermedad se autolimita. Entonces, ante un nuevo malestar, esa persona va a esperar a curarse sola”.
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