EL 70% DE LAS QUEDAS AL 0-800 DE LAS DISCOS ES POR LAS PUERTAS DE EMERGENCIA
Desde que el 4 de enero pasado la Municipalidad habilitó un 0-800 para que los rosarinos denunciaran situaciones preocupantes o presuntamente irregulares en los boliches de la ciudad, ya se recibieron 153 llamados. El 70 por ciento de las quejas (muchas de ellas repetidas) apuntó a las salidas de emergencia y el 25 por ciento al exceso de gente, dos factores asociados con la tragedia que el 30 de diciembre pasado se desató en la disco porteña República Cromañón y que también despertó temor por las condiciones de seguridad entre los rosarinos.
Según aclaró el director de la Guardia Urbana Municipal (GUM), Marcos Escajadillo, muchas de las denuncias se repitieron y en varios casos apuntaron contra el boliche El Sótano (Mitre al 700), que fue clausurado hace dos semanas por tener caduca su habilitación.
No bien se conoció la dimensión que el drama tuvo en la disco de Once, la mayoría de los municipios pusieron las barbas en remojo y reforzaron sus controles sobre los espacios que concentran a gran cantidad de público, sobre todo en boliches. Y no es para menos, el incendio en la disco República de Cromañón dejó un saldo de 191 muertos y 700 heridos (68 de ellos continúan internados).
En el caso de Rosario, por ejemplo, durante los dos últimos fines de semana se incrementó la cantidad de personal para las recorridas nocturnas con unos cien agentes de la GUM y las direcciones de Control Urbano e Inspección.
Además, se habilitó la línea telefónica gratuita 0-800-444-0909 durante las 24 horas para recepcionar denuncias sobre supuestas irregularidades de los asistentes a los cerca de 100 boliches que existen en la ciudad. La tarea de recepción está a cargo del personal de la GUM.
A dos semanas de implementado el servicio, ya se recibieron 153 llamados. Según detallaron desde la GUM, 7 de cada 10 denuncias refirieron a las puertas de emergencia, con la presunción de que no eran reglamentarias, estaban mal ubicadas o adolecían de otros defectos.
Sin embargo, los controles realizados sólo terminaron con algunas actas labradas por infracciones en ese aspecto, pero en ningún caso se detectó la ausencia de puertas de emergencia o fallas en sus medidas. El problema más frecuente fue la insuficiencia en la señalización.
Demasiada gente en los locales
Del 30 por ciento de las llamadas restantes, un 25 por ciento correspondió a quejas o denuncias por el “factor ocupacional” -es decir, por exceso de gente- y el 5 a supuestas deficiencias en las condiciones de ventilación de los locales. Aun así, desde la GUM también informaron que no se labraron actas por infringir ninguna norma en los dos aspectos.
El fin de semana próximo continuarán los controles nocturnos a los boliches y el 0-800 seguirá disponible para las quejas, dudas o denuncias de los rosarinos, informaron las autoridades municipales.
Estas inspecciones, que se intensificaron luego de la tragedia de la disco de Once, se realizaron en forma ininterrumpida los fines de semana, y sólo en el último se inspeccionaron 130 locales. Tal cual lo consignó La Capital en su edición de ayer, el resultado de este operativo fue la confección de 80 actas de infracción y una clausura, la del boliche La Zona, de Corrientes 449.
Los operativos están a cargo de la Dirección de Inspecciones, la Guardia Urbana Municipal y Control Urbano. Los agentes verifican la documentación del local (si está habilitado, correctamente asegurado, y si su actividad coincide con el rubro para el cual fue concebido); su estado estructural y edilicio, las salidas de emergencia y otras medidas de seguridad, y si se ha respetado el factor ocupacional, entre otros aspectos. Estos dos últimos puntos son, justamente y en ese orden, los que más preocupan a los rosarinos, a juzgar por el resultado de las llamadas al 0-800.
Pero está claro que la luz de alarma se enciende más que nunca allí donde el peligro de incendio resulta más evidente. Es lo que ocurrió con la disco La Zona, a la que se le detectó un entrepiso, un escenario y una escalera de madera y los dueños no habrían podido garantizar una correcta cobertura contra un eventual incendio.
Sin embargo, y tal como lo ha expresado Escajadillo en reiteradas declaraciones públicas, la estructura de los boliches de Rosario es mucho más segura que, por ejemplo, la de República Cromañón, ya que no cuentan con tantos materiales susceptibles de combustión.
Esto no quita que se inspeccionen todas las variables que puedan desencadenar una tragedia. Sin ir más lejos, Rosario vivió en alguna oportunidad episodios que pudieron terminar mal, como el derrumbe de un puente de acceso a una disco, que dejó al menos cinco heridos, o un tumulto en la puerta de un boliche que casi le cuesta la vida a una joven que quedó aplastada.
En este sentido, el respeto al factor ocupacional (que no hagan ingresar a multitudes, como suelen hacerlo), y la garantía de buenas y rápidas vías de acceso y fuga de emergencia aparecen como las condiciones más indispensables.
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