EL 80% DE LAS INDUSTRIAS EN EL SUR PROVINCIAL AL LÍMITE DE SU CAPACIDAD
El 80% de los industriales de la región, incluso los que hicieron pequeñas inversiones, aseguran que ya no poseen capacidad ociosa e incluso muchas empresas que están en esa situación están esperando aumentos en la demanda. Esta situación, que ya se viene anticipando como un problema central para mantener el nivel de crecimiento de la producción, es la que manifestaron los empresarios de la región en una serie de entrevistas abiertas realizadas por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que si bien no permiten realizar conclusiones de validez estadística son una buena aproximación de la realidad industrial de la región.
Los empresarios identificaron como los principales problemas -que pueden llegar a generar estrangulamientos de oferta en el sector industrial- a cinco aspectos clave: falta de mano de obra calificada (53%), financiación bancaria (47%), incertidumbre, falta de políticas industriales claras para planificar a largo plazo (29%), aumento de precios de materia prima y salarios (29%) y alta presión impositiva (23%).
“El hecho de que la disponibilidad de mano de obra calificada y la recomposición del sistema financiero y el acceso al crédito sean identificados como los principales problemas que enfrentan las empresas hablan de factores que pueden convertirse en un freno al proceso de crecimiento, por cuanto en el último caso son una limitante para el proceso de inversión”, explican las investigadoras de la UNR.
Por otra parte señalan que “se observa que la falta de capacidad ociosa -especialmente en la rama maquinaria y equipo- y el aumento de costos de materias primas también se deben considerar en la industria local, aunque la escasa cobertura de la muestra no permite analizar la extensión y magnitud de estos factores”.
El relevamiento -encabezado por la investigadora Alicia Castagna y sus colegas María Fernanda Ghilardi, María Florencia Secreto y María Lidia Woelflin- aclara que el resultado no suma 100 debido a que los encuestados podían optar por varias opciones. Por otra parte, la encuesta está incluida en una investigación sobre la industria de Rosario y el aglomerado en el período 1993-2003 y los factores condicionantes de la recuperación en la posdevaluación encarado por este equipo de investigadoras.
A la hora de evaluar los efectos que causó la devaluación, la mayoría de las firmas coincidió en que los mayores problemas del año 2002 se derivaron de cuestiones financieras, como: la pesificación que perjudicó especialmente a firmas endeudadas en dólares, el corte de la cadena de pagos, la falta de financiación comercial, etcétera.
Sin embargo, manifestaron que una vez estabilizado el tipo de cambio, se vieron beneficiadas por las mejores condiciones para exportar y el aumento de las ventas en el mercado interno.
No obstante algunas empresas llamaron la atención sobre el encarecimiento de insumos importados que no pudo trasladarse a precios, ocasionando una merma de la rentabilidad. Además, las empresas que manifestaron fuertes aumentos de producción son en su mayoría pymes. En cambio las empresas grandes y trasnacionales -muchas de las cuáles no tenían problemas de competitividad por el tipo de cambio- no atribuyen al contexto macroeconómico su crecimiento. Por el contrario, algunas manifestaron que el aumento de la producción fue menor en relación a otros años.
Entre las empresas que tuvieron crecimiento de la producción, un 59% señaló que se debió a un aumento de la demanda interna, un 29% que se explicó también por un efecto sustitución de importaciones y otro 24% por mayores exportaciones.
Por otra parte, un 29% de las empresas manifestó que respondió a la mayor demanda utilizando en un comienzo la capacidad ociosa, pero luego hicieron pequeñas inversiones. Por otro lado, un porcentaje similar utilizó sólo capacidad ociosa disponible y un 18% realizó inversiones para poder aumentar su producción.
Señales de alerta
El estudio de la UNR recuerda que en el primer semestre de 2005, se presentaron algunos aspectos que sugieren la posibilidad de que el crecimiento de la actividad industrial a nivel nacional comience a desacelerar. Por caso, hablan de un incremento en los costos del sector manufacturero, que estaría presionando sobre la rentabilidad de las empresas y sobre los precios. Así, el índice de costos industriales que elabora la Universidad Argentina de la Empresa (Uade) mostró un aumento del 8,7% en mayo de 2005 respecto a igual mes del año anterior y acumula un aumento de 117,7% desde el fin de la convertibilidad.
Por otra parte, en los primeros meses de este año se advierte sobre las necesidades de inversión en algunos sectores que están trabajando al límite de su capacidad instalada. Según información del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el promedio de utilización de la capacidad instalada en los primeros seis meses de 2005 alcanzó el 69,6%, mientras en los sectores de industrias metálicas básicas; refinación de petróleo y papel y cartón alcanzó un 95,8%, 87,6% y 84,6% respectivamente.
En tanto, el incremento de la capacidad instalada se fue haciendo más lento, “lo cual es un motivo de preocupación”, agregan.
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