EL 80% DE LOS HOGARES POBRES ES SOSTENIDO POR UN OCUPADO
En 8 de cada 10 hogares pobres, el principal ingreso mensual de la familia proviene de un trabajador ocupado. Estos datos marcan que, a pesar de la recuperación de los ingresos, la causa más importante de la pobreza es que ganan poco. Así se rompe con la idea de que “los pobres no trabajan, trabajan poco o viven de un plan social”.
Y esto se explica no sólo porque hay un alto porcentaje de pobres que trabajan en negro o en pequeñas empresas informales. También se da el mismo fenómeno entre trabajadores que se desempeñan en blanco y en empresas medianas y grandes.
Esta situación surge de datos oficiales que forman parte de un informe del Ministerio de Economía, realizado sobre la base de las cifras del INDEC.
A partir de estos datos, muchos especialistas plantean que en la actualidad hay una nueva realidad social. Dicen que en el pasado la pobreza era reducida y que estaba fuertemente asociada a la falta de trabajo. Pero sostienen que ahora es mucho más alta porque se produce un fenómeno denominado “pobreza con empleo”. Y lo resumen así: “Tener un empleo ya no garantiza que una persona pueda dejar de ser pobre”.
Según la última medición oficial que realizó el INDEC, el 24,7% de los hogares es pobre. Esto representa un poco más de 2,5 millones de viviendas que engloban a casi 13 millones de personas. Y se las considera pobres porque —en promedio— en esas familias ingresan 531 pesos por mes. En cambio, en el restante 75,3% de hogares no pobres el ingreso promedio está un 70,7% por encima de los pobres: reciben 1.810 pesos mensuales.
De acuerdo con las cifras elaboradas por el Ministerio de Economía, en el 71% de los hogares pobres el principal ingreso lo aporta un trabajador ocupado. Y en otro 8% de los casos es provisto por el beneficiario de un plan de empleo que realiza una tarea como contraprestación. Este es el tipo de beneficiario que las estadísticas oficiales consideran como ocupado. En el resto de los hogares, el principal sustento proviene de otros integrantes, como un jubilado, de un desocupado o de una persona inactiva.
Así, puede resumirse que el 79% del principal ingreso familiar en un hogar pobre proviene de una persona ocupada. Pero esa proporción salta al 87% si se agregan los otros ocupados cuyos ingresos complementan al de “principal perceptor”.
El informe de Economía agrega que “los ocupados provenientes de hogares pobres, trabajando un número similar de horas, obtiene menos del 40% del ingreso” que el que obtendría un hogar no pobre en similares condiciones.
Así, un trabajador pobre, que trabaja 48 horas semanales (según datos para 2005) ganó en promedio 464 pesos. Mientras, el ocupado del hogar no pobre sumó 1.263 pesos por mes. Esto implica una diferencia de 63%.
El trabajo agrega que el 41% de los trabajadores ocupados plenos (los que no reciben planes sociales) se desempeña en el sector privado “en blanco”. Un 51% trabaja “en negro”. Y el restante 8% trabaja en alguna jurisdicción del sector público (ver infografía).
Los empleados formales de hogares pobres cuentan con ingresos promedio de 544 pesos. El 27% trabaja en empresas medianas y grandes, de más de 40 trabajadores, y cobran 569 pesos.
Las principales actividades donde se desempeñan trabajadores pobres —con un nivel de ocupación de 48 horas semanales— son los siguientes: el comercio, hoteles y restaurantes, la construcción y la industria.
Otro factor que agrava la pobreza es que además de ganar menos, en los hogares pobres vive más gente: en promedio 4,5 personas contra 2,9 de las viviendas no pobres. Así, con menos dinero los hogares pobres tienen que alimentar a más personas.
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