EL 81% DE LA GENTE USA EL CELULAR NO SÓLO PARA HABLAR POR TELÉFONO
Hay un momento del día en que lo detesta. Sin piedad, Martina lo estrellaría contra la pared con tal de que se callara… para dormir cinco minutos más. Pero no lo hace, porque, al fin y al cabo, el despertador es sólo una de las funciones del celular de las que se vale para enfrentar un día lleno de actividades: lo usa para escuchar radio, para filmar a sus hijos cuando juegan en el jardín, para enviarle las imágenes a su esposo y enternecerle la jornada.
Ese pequeño dispositivo tecnológico sacó de su cartera la cámara de fotos, la agenda y el diskman. Ahora, cuando vuelve del trabajo, pasa menos tiempo frente a la computadora, porque aprovecha los viajes para leer las noticias por Internet, contestar mails y chatear con su hermana que vive en Europa. También carga contenidos en su blog -una suerte de cuaderno de bitácora digital-, en el que lleva un registro fotográfico y escrito de todo lo que vio, le llamó la atención y quiere comentar a otros.
Martina es parte de los más de 18 millones de usuarios de celulares que hay en la Argentina. También de ese 81 por ciento de los que utilizan el equipo para otras funciones, que no sea la de hablar por teléfono.
Hoy, unos 3.240.000 usuarios (el 18%) envían y reciben correos electrónicos desde su celular, de acuerdo con un relevamiento que realizó la consultora Price & Cooke en julio último, en todo el país. Otros 1.368.000 clientes (el 7,6%) sacan fotos o filman videos y los intercambian con sus amigos.
Los que navegan por Internet desde sus celulares son 2.888.000 de clientes (16%), mientras que operan por home banking unos 360.000 abonados.
Como el cortaplumas suizo
“Hoy el celular es el cortaplumas suizo de la tecnología. Nos sirve para saber la hora, sacar fotos, escuchar música, hablar y mantenernos comunicados con nuestro entorno. Pero al ser un elemento tan fuerte hay que tratarlo con cuidado, porque también genera una gran dependencia. Si un día salimos de casa y lo olvidamos, estaremos todo el tiempo lamentando no tenerlo encima”, asegura Jorge Crom, profesor titular de Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Ocurre que este cortaplumas, efectivamente, concentra cada vez más funciones: los nuevos equipos permiten desde hacer las compras del supermercado hasta chequear la deuda que uno tiene en la Dirección General de Rentas del gobierno porteño.
Con sólo un mensaje de texto se puede consultar el estado del tránsito en el Centro o saber qué temperatura hay en la ciudad de Río Cuarto o recibir un mensaje de texto con los resultados de los partidos o los horarios de los cines. Estos servicios cuestan entre 0,10 y 0,13 centavos más IVA, según la empresa.
Sin embargo, no todos los usuarios de este equipo multifunción tienen las mismas demandas. Así, por ejemplo Nokia diseña unos 40 nuevos modelos cada año. Los que son para adolescentes priorizan los juegos, los mensajes multimedia y de texto. Para los ejecutivos, se facilita el acceso al mail e, incluso, hay modelos que permiten conectar un teclado de unos 15 centímetros y operar en el celular programas como Word o Power Point.
“Trabajamos con sociólogos, psicólogos y antropólogos para diseñar los nuevos equipos, porque queremos que cada vez les resuelvan más problemas a los usuarios y les hagan la vida más sencilla”, explicó a LA NACION Axel Meyer, director mundial de Estrategia de Diseño y Conceptos de Avanzada de Nokia, un argentino que reside en Helsinki, Finlandia.
En el aeropuerto de esa ciudad, según cuenta Meyer, es posible hasta hacer el check-in desde el celular y presentarse directamente en la sala de embarque. Con mensajes de texto se puede consultar cuánto demorará en llegar el colectivo o el tren que uno espera.
En la Argentina, el uso de equipos con mayor complejidad se generalizó durante el último año. En pocos meses, con una velocidad propia de la era de la información, los usuarios comenzaron a exprimir las utilidades de sus teléfonos
Los clientes de Personal, por ejemplo, no sólo pueden filmar con sus cámaras, sino que también pueden mirar televisión (TN y Canal 13), a un costo de 90 centavos el minuto. También se les transmitieron el recital de Lenny Kravitz y algunos partidos de fútbol.
Desde el portal de Personal se puede bajar un programa que permite comprar por catálogo en el supermercado Jumbo. No tiene costos adicionales, por el momento, porque está bonificado.
A los usuarios de CTI se les ofrece una cuenta de e-mail con 10 megabites de almacenamiento, que además permite acceder desde Internet. Los usuarios también se pueden suscribir para recibir información actualizada de algunos temas de interés.
La empresa ofrece a sus clientes buscadores de contenidos en Internet. Allí se puede, por ejemplo, bajar y leer el discurso que acaba de dar el presidente Néstor Kirchner o buscar información sobre hoteles de la provincia de Salta. Los clientes corporativos navegan por la Web a alta velocidad por banda ancha móvil. E, incluso, se ofrece un servicio de geolocalización de personas y de vehículos on line.
Movistar también tiene buscadores de Internet. Pero, además, sus teléfonos vienen configurados de modo de que los clientes puedan consultar el estado del clima en cualquier ciudad del país, leer el horóscopo o recibir los cuatro titulares más importantes de la hora, con sólo enviar un mensaje de texto.
En la agenda ya vienen cargados los números de la policía, los bomberos, Defensa Civil e, incluso, las producciones de los noticieros. Si llaman al *999, los clientes de esa empresa pueden escuchar el último parte informativo de Radio Continental. También, aquellos que no tienen los equipos más modernos pueden acceder a Internet por sistema de voz.
“Hoy el celular es el paradigma de la sociedad posmoderna -explica Crom-, es una muestra de cómo la Argentina se incorporó a los avances mundiales en tecnología, en la cual los adolescentes marchan a la vanguardia.”
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