EL 90% DEL SECTOR DOMÉSTICO ESTÁ EN NEGRO EN LA PROVINCIA
A veces, están en una casa más tiempo que sus propios dueños. Otras tantas, tienen a su cargo hasta el cuidado de los hijos de sus patrones. Sin embargo, la gran mayoría está en negro.
El servicio doméstico es el sector que más alto nivel de trabajo no registrado presenta en toda la provincia. Alcanza el 90 por ciento, según datos revelados por la Secretaría de Estado de Trabajo. La situación es similar a nivel nacional, donde el índice es aún mayor y llega al 95 por ciento.
Sobre un universo de 80 mil trabajadoras censadas en el territorio provincial -30 mil son del departamento Rosario-, solamente 7900 están registradas.
“Existe mucho desconocimiento en este tema, porque la registración de un empleado doméstico cuesta nada más que 55 pesos por mes, incluyendo obra social y aporte jubilatorio”, explicó a El Litoral el responsable del organismo laboral oficial, Alberto Gianeschi. Al respecto, recordó que existe “una política definida desde el gobierno nacional a través de un proyecto que ahora está en el Congreso, mediante el cual los empleadores que registren a los trabajadores domésticos podrán deducir de réditos, todo lo que gasten en aportes y sueldos de ese personal. Esto pretende favorecer la registración”, apuntó.
Libreta de trabajo
La actividad está fuera de lo que establece la ley de contratos de trabajo; posee su propia reglamentación. La registración, en este caso, es posible a través de una libreta, que las empleadas pueden obtener en las oficinas de personal doméstico que posee la Secretaría de Trabajo, básicamente en Rosario. Es necesario cumplir allí con una serie de requisitos: número de CUIL, documento de identidad, revisación médica y un certificado de conducta emitido por la autoridad policial. Con estos elementos, el empleado obtiene su libreta; posteriormente, deberá dar cuenta del CUIT o CUIL del empleador.
La situación presenta matices, porque aquella empleada que no logra reunir el mínimo de horas semanales exigido para la relación de dependencia, puede optar por hacer sus aportes como autónoma.
Las autoridades del organismo laboral manifestaron que en Rosario, por ejemplo, se están haciendo jornadas de capacitación a través del Sindicato de Empleados Domésticos para que el patrón sepa que registrar al trabajador tiene muy bajo costo. “Es más -dijo Francisco Arcando de la delegación rosarina-, genera un beneficio para ambos, porque al empleador le da la tranquilidad de tener a su empleada registrada; y a la empleada, una mínima cobertura social”. El patrón tiene, en realidad, otro reaseguro, porque le permite evitar demandas judiciales futuras ante una eventual desvinculación laboral.
Los sindicatos
La actividad de los sindicatos que representan al sector es de algún modo incipiente. Las entidades funcionan sólo en Buenos Aires, en Córdoba, y en el caso de esta provincia, el gremio está constituido en Rosario desde hace cuatro años, y en formación, en esta capital.
El titular del sindicato rosarino (por ahora con actuación en toda la provincia), consideró que el factor que más incide en el problema es la desinformación.
“El empleado cree que la registración tiene un costo alto, que se le va a descontar mucho. Pero en la medida en que los vamos informando, se incorporan”, dijo Francisco Frena, en diálogo con El Litoral. A su criterio, es esencialmente un problema cultural. “Muchos de los empleados domésticos creen que no tienen derecho a nada, y la patronal cree que si los registra, tiene que pagar demasiado. Por eso lo esencial es la difusión y el asesoramiento a las dos partes”.
El dirigente se refirió a la importancia de la libreta de trabajo.
“Hoy, lo único que garantiza es el aporte jubilatorio y la obra social; pero permite acumular futuras asignaciones familiares y el seguro de desempleo”.
En el caso de Santa Fe, ante la falta de un sindicato ya constituido, muchas inquietudes son evacuadas en el Sindicato de Amas de Casa. “Recibimos habitualmente consultas de mujeres que trabajan en casas de familia y no saben cómo tienen que hacer los aportes. Muchas aceptan estar en negro con tal de no perder la posibilidad de trabajar”, confió una dirigente del gremio a este diario.
Desde el Derecho Laboral
“La tutela de protección del trabajador doméstico resulta inferior comparada con otros ordenamientos a punto tal que ni siquiera se los contempla en el subsidio por desempleo”, explicó el Dr. Julio César Villagi, profesor universitario en Derecho Laboral.
“La ley de Riesgos del Trabajo no se le aplica ante un accidente; tampoco la ley de jornada diaria ni semanal; está excluido del blanqueo de la ley de empleo y también de la duplicación indemnizatoria de la ley de emergencia o de la prohibición de despedir. No perciben asignaciones familiares y no está protegida la mujer por las contingencias de embarazo y maternidad. Las indemnizaciones son sensiblemente menores, generalmente, el 50% de las usuales”, indicó.
“Del estatuto han sido excluidas ciertas modalidades a las que hoy se recurre con frecuencia como el cuidador de enfermos. A su vez, la imposibilidad de cumplir con los requisitos, horarios diarios y semanales, deja fuera del reglamento a quienes cuiden casaquintas, hagan parquizaciones, desmalezamiento, limpieza de piscina en zonas de turismo o en la propia ciudad”.
Según relató, lo que está proliferando como fenómeno sociológico es el rol de la dama de compañía, cuyo status no se modifica si se mantiene en una actitud pasiva (sólo acompañamiento) sin realizar tareas de limpieza en el hogar.
Con respecto a los salarios, explicó que, “paradójicamente, algunas provincias como Santa Fe o Córdoba, fijan sus propias escalas con independencia del resto del país; en la actualidad alcanzan los 450 pesos mensuales, para la categoría con retiro”.
El letrado recordó que en 2000, se dictó un régimen especial de la seguridad social para empleados del servicio doméstico (ley N°25.239), que apunta a proporcionarle prestación médica y previsional; la ley “coexiste con el estatuto viejo porque no lo deroga, y comprende no sólo al personal dependiente sino también al autónomo que trabaja gran parte del tiempo semanal pero para distintos empleadores”.
“La norma fue diseñada en general para personas que se desempeñan en varias casas de familias, pero con pocas horas en cada una, de manera que sumando las mismas puedan acceder a prestaciones básicas de la obra social. De esta forma, el dependiente aporta un monto y el empleador contribuye con otra suma que no llega a duplicarlo. Esto implica un pequeño avance pues logran la inclusión, al menos, en el programa médico obligatorio, y pueden adquirir el estatus de jubilado o pensionado con la cobertura de Pami”, concluyó.
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