EL 92% DE LAS FAMILIAS DEL NORTE ESTARÍAN ASENTADAS IRREGULARMENTE
Más de mil familias del norte santafesino viven en una situación irregular en las tierras que ocupan, según señala el relevamiento que realizaron varias instituciones sobre 1.539 grupos convivientes y que arroja como resultado preocupante la inestabilidad de estas personas, que en la mayoría de los casos tienen más de dos décadas en esas condiciones.
El caso de las treinta familias de la localidad de Los Amores, en el departamento Vera, no es el único en el norte provincial. Si bien ellos tienen la amenaza de los remates sobre sus espaldas, son muchas más las familias que están viviendo en una situación irregular en los lotes que habitan y que en algunos casos es desde hace mucho tiempo.
La Comisión Diocesana de Justicia y Paz del Obispado de Reconquista, el equipo territorial zona monte, Cáritas Diocesana de Reconquista, la Fundación Servicio Jurídico Solidario, Fundapaz, Incupo y la Asociación Amigos del Aborigen realizaron un relevamiento en distintos distritos del norte santafesino sobre el acceso y la tenencia de tierras.
Fueron encuestadas sólo como muestreo, 1.539 familias que viven en 491 lotes que pueden ser fiscales o privados. El trabajo incluyó al distrito de Tostado en el departamento 9 de Julio y Colonia Durán y Romang en San Javier. En el departamento Vera abarcó a Cañada Ombú, Fortín Olmos, Garabato, Intiyaco, La Gallareta, Los Amores, Margarita, Toba y Vera, en tanto que en el Dpto. General Obligado se lo hizo en los distritos de Arroyo Ceibal, El Rabón, Ingeniero Chanourdié, Berna, Florencia, Guadalupe Norte, Las Toscas, Los Laureles, Reconquista, Villa Guillermina y Villa Ocampo.
Lo público y lo privado
Las situaciones son distintas; hay quienes están ocupando lotes denominados privados y aquellos que están en los fiscales. Para los primeros ante el tiempo transcurrido de ocupación y sin ser cuestionada la misma, han generado derechos de posesión veinteñal. Son ocupantes que necesitan hacer uso de esta situación por ser carentes totales de medios, con necesidades básicas insatisfechas e imposibilitados por tanto de adquirir comercialmente en las inmobiliarias o comprar mediante venta directa en la zona.
Asimismo los propietarios inscriptos en el Registro de la Propiedad Inmueble han hecho abandono del ejercicio de sus derechos y deberes que como propietarios tienen y no han realizado actos posesorios, ni mejoras, ni pagos de impuestos inmobiliarios o comunales.
En estas condiciones, 9 lotes pertenecen a instituciones, 92 lotes pertenecen a un patrón o particular, 7 son tierras por sucesión y 11 son lotes de personas jurídicas que ya no existen, como por ejemplo La Forestal.
Por su parte y respecto de quienes están afincados sobre lotes fiscales, la limitante más importante para la consolidación de esas familias es la inseguridad, que se traduce en la incertidumbre sobre su arraigo definitivo en la zona, en la dificultad para proyectar actividades productivas a largo plazo que demanden mejoras fijas importantes y el asedio permanente de versiones de diversa procedencia sobre el destino de estas propiedades. Por último impide la puesta en marcha de estrategias asociativas para el desarrollo individual y colectivo de las familias.
En esta condición están afincadas familias sobre 11 lotes pertenecientes al Estado nacional, 148 lotes pertenecen al Estado provincial y 74 pertenecen a los municipios o comunas.
Hacia la regularización
Algunas de estas situaciones comenzarán a regularizarse a partir de la sanción y posterior reglamentación de la denominada ley Nº 12.091 de Lotes Fiscales de la Cuña Boscosa, de la que en los próximos días debería comenzar a reunirse la comisión de adjudicación para llevar a la práctica lo que establece la disposición.
La situación social en la que viven estas familias no es menos preocupante. De la encuesta se desprende que el 79 por ciento vive en lo que se denomina la economía informal. Un total de 678 familias que ocupan 224 lotes tienen como fuente de subsistencia las changas; otras 104 familias que viven en 70 lotes son desocupadas, mientras que los aborígenes constituyen 443 familias que ocupan 13 espacios físicos.
Sólo el 21 % de las familias encuestadas tiene una posición social un poco más acomodada, y de ellas, 103 que viven en 38 lotes son pequeños productores, y otras 221 familias que viven en 146 lotes son asalariados.
El último dato destacado del relevamiento es que el 70,76 % de estas familias vive en estos lotes desde hace más de 12 años.
Todos estos datos serán volcados y compartidos en un próximo foro regional sobre uso y tenencia de la tierra, que tendrá lugar el 4 de junio en la ciudad de Rosario y que servirá de preparación para un encuentro nacional y latinoamericano, que se llevará a cabo en Buenos Aires los días 30 de junio y 1° de julio.
Sin tierra
* De los 491 lotes donde se hizo la encuesta, el 47 % (231) son lotes fiscales, lo que representa el 46 % de la población encuestada (708 familias).
* El 24 % (117 lotes) pertenecen a terceras personas, lo que representa el 35 % de la población encuestada (540 familias).
* El 20 % (97 lotes no tienen dueños o son de dueños desconocidos. En esa condición vive el 8,6 % de la población encuestada (133 familias).
* En el 8 % de los lotes (38) las familias poseen escrituras a nombre propio. Representan sólo el 4 % de la población encuestada (61 familias).
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