EL ABOGADO DEFENSOR TIENE SUS DUDAS
El juez de instrucción Rubén Saurín realizará mañana un careo entre los periodistas de la revista Tercer Mundo -Pablo Benito y Luis Moro- y el empresario del transporte Daniel Vidal, quien los denunciara por un intento de extorsión. La medida se completará con la declaración de Claudia Moreno, la periodista que estaba en el bar céntrico de Santa Fe el último miércoles cuando fueron detenidos por las Tropas de Operaciones Especiales, quienes abrieron un sobre que había dejado Vidal sobre la mesa y en el que encontraron dinero. El abogado que los patrocina Jorge Pedraza, especuló con que “el lunes ambos periodistas recuperen la libertad”. El letrado también denunció ante Rosario/12 que “el actual secretario de Seguridad Alejandro Rossi, se interesó especialmente por esta causa visitando el juzgado que debió intervenir en este expediente en varias oportunidades. Y esto es una falta ética porque es uno de los denunciados como partícipes del Cártel del Transporte de Santa Fe, por la revista, por ser asesor de la Unión Tranviarios Automotor”.
Para Pedraza “está claro que un grupo integrado por dirigentes políticos empresariales y gremiales decidieron bajarle el pulgar a este equipo de investigadores periodísticos pretendiendo anular al mensajero, aprovechándose de la aparente distracción de la justicia que debía investigar las graves denuncias sobre los subsidios nacionales a este Cártel del transporte. No tengo dudas de que si la justicia hubiese actuado en estas denuncias, otra hubiese sido la situación al 31 de diciembre. Y otros los investigados”.
Pedraza explicó que “dentro de los 10 días hábiles desde la indagatoria deberá resolverse el procesamiento o la falta de mérito”. Pero aclaró que “al no poder leer el expediente no podemos saber cuál es la gravedad de las pruebas. Por eso primero vamos a esperar la decisión y después analizaremos la legalidad de las pruebas”.
El letrado advirtió que “el magistrado deberá analizar la conducta que deberían haber ejercitado los supuestos extorsionadores para incurrir en este delito. Es decir si callar lo que ya habían dicho a lo largo de las seis páginas de la revista, o si en todo caso tenían nueva información que no debieron publicar”.
En este sentido el abogado defensor expresó que “más allá de los hechos que se pretenden atribuirles resulta evidente que han sido víctimas de una maniobra de engaño, de simulación llamada vulgarmente ‘cama’, donde el denunciante habría simulado una situación de querer abrirse de un grupo, de querer ayudar en la investigación periodística, respecto del Cártel del Transporte de Santa Fe, especialmente tratando de llegar a los ‘peces gordos’, y en ese marco se dieron las reuniones que se le imputan como preparatorias de extorsión, o en las que se habrían realizado los supuestos actos extorsivos”.
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