“El adicto es un enfermo que no reconoce que está enfermo”
Carlos es papá de una joven que sufre una adicción. Por la nueva ley de Salud Mental, no se la puede internar contra su voluntad. La muchacha, de 25 años, se encuentra fuera de su hogar desde hace 13 días. Aunque la policía la localizó, no la pudo rescatar.
“Voy a seguir luchando”. Contundente y preocupado, Carlos expuso la problemática que atraviesa a raíz de la adicción de su hija que hace 13 días “está en la calle”. En contacto con LT10, el papá sostuvo que el caso tiene “10 años, aproximadamente, de internaciones continúas en Crecer, una institución de Santa Fe porque no hay instituciones que se dediquen específicamente a las adicciones, sino que son todos neuropsiquiátricos. También estuvo internada en Buenos Aires”.
Dadas las circunstancias, Carlos hizo hincapié en que “antes de 2010 la podía internar por medio de la Policía. Iba a la Policía, hacía la denuncia, la buscábamos y la llevábamos”. Pero después de ese año, “se sanciona una ley, la nueva Ley de Salud Mental que, entre otras cosas, le da más protección a la persona enferma diciendo que no se la puede internar, sino que se tiene que internar por su voluntad. Y ahí está el dilema”, planteó.
No obstante, el padre realizó la denuncia por búsqueda de paradero hace 13 días. “La Policía la ha localizado, charló con ella, pero no la pudo” rescatar “porque no pueden ni tocarla si no hay un delito”. A su vez, Carlos mantuvo una conversación con el fiscal que le ratificó que “no puede ser internada contra su voluntad”.
“También hablé con médicos psiquiatras que la atendieron en su momento –agregó–, pero los médicos no quieren firmar un certificado si no la evalúan. Reconocen que es un caso de internación, pero si yo no se las llevo ellos no van a hacer ningún certificado”.
Según manifestó Carlos, la joven fue vista “en lugares de zona roja y con sujetos de mal vivir”. Y definió: “Ella es inconsciente, ella no quiere internarse, dice que está bien así. El adicto es un enfermo, no va a reconocer nunca que está enfermo. Es una enfermedad que no tiene cura, que se lleva día a día. Está vulnerable, pasa cualquier persona, le ofrece una sustancia y se va. Es una persona que no está en sus cabales”.
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