El adiós a un ícono de la moda a nivel mundial
El innovador modisto había sido una institución durante décadas en el mundo de la moda y era considerado ampliamente como el último de una generación que incluyó a Christian Dior y a Coco Chanel, y que hizo de París la capital mundial de la moda.
Hijo primogénito de Charles Mathieu y Lucienne Andrée Saint-Laurent, creció junto a sus dos hermanas con todas las comodidades propias de una buena familia asentada en la Argelia francesa.
Su padre, abogado de cierto éxito, siempre quiso que Yves estudiara derecho y éste asistió a una escuela de Orán donde recibió una educación basada en una férrea disciplina que le afectó e influyó en su vida posterior.
Siempre se sintió muy unido a su madre, Lucienne, una mujer bella y elegante que fascinaba a Yves con sus constantes cambios de vestuario. Ella comprendió enseguida al sensible niño y cuando vio que los compañeros de clase se reían de su hijo porque vestía las muñecas de sus hermanas y las marionetas del teatro de la escuela, decidió buscar un centro de aprendizaje de confección y patronaje en París donde pudiera desarrollar todo su talento.
Yves Saint-Laurent
Fue éste un período de formación y también de dudas entre decidirse por el teatro o la moda, en que el adolescente Saint-Laurent devoraba Vogue y otras revistas especializadas, al tiempo que leía a Marcel Proust, su autor favorito. Finalmente, apoyado por su madre, se decidió a dar el salto, y el provinciano Yves fue a vivir solo a París con diecisiete años, dispuesto a aprenderlo todo sobre la alta costura.
Y pronto demostró que su empeño iba en serio. Mostró sus diseños a Michel de Brunhoff, director de Vogue, que resultó complacido y decidió publicarlos en su revista. Siguió los consejos de De Brunhoff y se matriculó en una escuela de alta costura, pero la encontró aburrida y poco tiempo después dejó de asistir a las clases.
El impaciente aprendiz presentó a un concurso un esbozo para un vestido de cóctel y ganó el primer premio, hecho que le sirvió para darse a conocer entre la sociedad parisiense.
Heredero natural de Christian Dior
El joven Saint-Laurent fue presentado a Christian Dior por De Brunhoff y aquél se rindió inmediatamente ante su talento. En 1954 comenzó a trabajar a las órdenes del gran creador, de quien se convertiría en mano derecha hasta la muerte de éste, acontecida en 1957.
La creación de su propia firma
Mientras tanto, la casa Dior nombró director al asistente de Yves, Marc Bohan, lo que disgustó enormemente al modisto, que decidió demandar a la empresa.
Ayudado por su inseparable amigo Bergé, Saint-Laurent presentó una demanda y peleó hasta recibir una indemnización de la empresa por daños morales y, con ese dinero y el de Mack Robinson, un hombre de negocios estadounidense interesado en la moda, creó su propia casa de costura .
En 1962 presentó una primera colección bajo su nombre y cuatro años después lanzó el esmoquin, que con el paso del tiempo se convirtió en un clásico. Con esta prenda y el resto de sus creaciones se erigió en el pionero de una moda más democrática, rápida y asequible, pensada para las nuevas generaciones, según publicó biografiasyvidas.com.
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