EL ADN NEGATIVO DE SIETE PERSONAS VUELVE LA CAUSA SPARVOLI A FOJA CERO
La posibilidad de esclarecer el crimen de Daniela Cintia Sparvoli, la docente violada y estrangulada en un camino rural cercano a Cañada de Gómez el 12 de mayo de 2003, parece cada vez más lejana. Los exámenes de ADN practicados a siete personas que estaban sospechadas en el marco de la investigación judicial dieron negativo. Por el asesinato, que ocurrió hace 35 meses, no hay detenidos y tampoco imputados. Y la posibilidad de dar con los autores se diluye una vez más al conocerse que los patrones genéticos de los involucrados “no coincide con los que la Justicia obtuvo del semen hallado en el cuerpo de la maestra asesinada”.
Así lo manifestó la madre de Daniela, Marta Ferreira, en momentos en que se realizaba una nueva marcha para pedir por el esclarecimiento del crimen. La movilización, como se hace todos los meses, cubrió las calles céntricas de Cañada de Gómez y posteriormente hubo una concentración en la plaza de las Colectividades.
“Pasan los meses y todavía no puedo saber quienes mataron a mi hija y encima tuve que esperar cuatro meses para que se sepan estos resultados. En lo personal quisiera que se explique el motivo de esa demora. No voy a pedir la nulidad, pero sí que se repitan los estudios cuando creamos necesario”, explicó Marta a La Capital.
Los exámenes fueron realizados en el Centro Regional de Investigación y Desarrollo (Ceride), con asiento en la capital santafesina. Ferreira informó que “no serán los únicos”, debido a que el fiscal José Ferrero le informó que hay otras pruebas por realizarse, todas tendientes a cerrar algunas líneas investigativas.
El informe de al autopsia indica que fueron al menos dos las personas que atacaron sexualmente a la docente, debido a que tras varios envíos del material extraído del cuerpo de Daniela se lograron determinar dos patrones genéticos de los asesinos.
“Creo que aún hay mucho para hacer porque no se saben detalles de lo que ocurrió, si la mataron en otro lugar y en ese caso quienes llevaron al cuerpo hasta el camino. La investigación tiene 17 cuerpos y en ese material están los nombres de quienes la mataron”, confió la madre.
El crimen de Daniela Cintia Sparvoli ocurrió el 12 de mayo de 2003 cuando volvía a Carcarañá, ciudad en la que residía, luego de dar clases a un reducido grupo de alumnos en la Escuela Loma Partida, de Villa Eloísa. Fue vista por última vez con vida en la estación de servicios YPF de Cañada de Gómez, en Moreno y la ruta 9, durante la tarde del 11 de mayo de 2003.
Al día siguiente, agentes de la Unidad Regional X y bomberos voluntarios hallaron el cuerpo de la maestra. Estaba semidesnuda, tapada por ramas y a pocos metros de un árbol caído, a unos mil metros del viejo camino que une Cañada de Gómez con Bustinza. La habían estrangulado supuestamente con un lazo y tenía evidentes signos de violación.
Bajo las órdenes de la jueza Ana María Bardone se comenzó a investigar el hecho y, tras un mes de trabajo, la policía local detuvo a dos personas, quienes luego de varias semanas fueron dejadas en libertad por falta de pruebas. Desde entonces no hubo más imputados ni detenidos. Además, los análisis genéticos comparativos realizados a esas personas dieron como resultado que eran “incompatibles” con los restos de semen hallado en el cuerpo de la maestra.
Desde entonces, todo el andamiaje investigativo de la TOE está puesto en un supuesto utilitario Renault Express de color azul al que un testigo clave vio subir a la maestra aquella tarde, aunque también hay otros dos testigos jóvenes que en la noche del 12 observaron un utilitario blanco en la zona en la que hallaron el cuerpo de Daniela.
A causa de que los familiares de la maestra manifestaron ciertas sospechas de irregularidades durante la instrucción por parte de agentes que prestaban en ese momento servicio en la Unidad Regional X, la investigación fue trasladada a los efectivos de la TOE, a quienes en un momento se sumó el FBI con el aporte logístico.
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