EL AGUA QUE CONSUMÍA BETIANA TENÍA 16 VECES MÁS NITRATO DE LO PERMITIDO
En la mañana de ayer el Dr. Osvaldo Méndez, Director del Samco de Esperanza, confirmó que un estudio realizado en forma privada por iniciativa de la Municipalidad de esa ciudad comprobó que el agua que consumía la familia Ruiz Díaz contenía 16 veces más nitrato de lo normal.
Cabe destacar que la pequeña Betiana, de diez meses y oriunda de la localidad de Colonia Pujol, falleció el pasado jueves y su hermana melliza permanece internada en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia de esta capital donde arribaron ambas con un supuesto cuadro de intoxicación que se manifestaba en el color azulino de sus pequeños cuerpitos.
Si bien, en un primer momento, fuentes sanitarias especularon con la posibilidad de que esté contaminado el vital elemento -extraído de un pozo- que consumía a diario el núcleo familiar, la hipótesis fue confirmada hoy por Méndez quien aseguró que ahora resta la investigación que pueda encarar la provincia de Santa Fe, a través del Ministerio de Salud.
Al respecto, el profesional indicó que “en el pozo de donde tomaba agua la familia, está 16 veces aumentado el valor del nitrato. Mientras lo normal es 45 por microlitro, ellos tenían 700 y fracción”.
Sobre los efectos de esta cifra tan extraordinariamente alta, el médico informó que “puede ocurrir que al ganado no le ocasione trastorno alguno, igual que a un adulto sano. Sin embargo, un bebe es más susceptible que un adulto por menor volumen de sangre y por mayor debilidad”, aseguró.
En tanto, y sobre el cuadro que presentaba la pequeña Betiana al momento de su deceso, el responsable del Samco de Esperanza consignó que “no fue una infección aguda, sino crónica. Fue una ingestión y una intoxicación crónica aunque hay que tener en cuenta que puede tratarse de un mal congénito como la metahemoglobina”, detalló.
Por otra parte, explicó que ya se realizaron los análisis pertinentes en el líquido que se consume en una escuela ubicada en las adyacencias de la casa de los Ruiz Díaz, “pero allí las cifras son normales. Ahora se trasladará la investigación a los vecinos de la zona para ver qué pasa”, dijo.
Finalmente se lamentó de que sucedan hechos de estas características “por algo que es prevenible con exámenes al agua que se toma. Me causaría la misma conmoción que se muriera un niño por sarampión o rubéola cuando hay conciencia de vacunación en esta provincia”.
“NUNCA TUVIMOS PROBLEMAS”
Olga de Ruiz Díaz, la mamá de las mellizas explicó que “desde que vivimos ahí tomamos esa agua porque no hay otra y nunca tuvimos problemas”.
Según agregó, los ocho hijos que el matrimonio tiene –además de la fallecida Betiana y su hermana Soledad- no padecen ningún síntoma, y sus vidas no corren peligro.
Además, relató que en el hospital de niños de esta ciudad le solicitaron que acerque una muestra del agua que consumían para analizarla y le indicaron que “podría tratarse de un virus o una contaminación pero no sabemos por qué”.
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