EL ALCALDE DE MÉXICO VUELVE A SU CARGO Y DESAFÍA AL GOBIERNO CENTRAL
El alcalde izquierdista de ciudad de México, Andrés López Obrador, acusado ante la Justicia de desacato, aprovechó un vacío legal en torno a su situación para volver este lunes a su puesto, una maniobra que el gobierno de Vicente Fox tildó de provocación.
La Procuraduría Federal acusa a López Obrador de desacatar varias sentencias judiciales, que le ordenaban detener unas obras de acceso a un hospital y por ello ha iniciado un proceso en su contra.
Sin embargo, la situación de López Obrador es incierta desde que la Cámara de Diputados le retirara sus fueros el 7 de abril para que pudiera eventualmente ser procesado.
El subprocurador a cargo del caso, Javier Vega, insiste en que López Obrador dejó de ser el alcalde cuando fue desaforado.
Hace 18 días, López Obrador decidió dejar la alcaldía, pero como el viernes un juez federal rechazó el expediente presentado por la Procuraduría por errores de procedimiento, se generó un vacío legal que fue aprovechado por el político.
Sin embargo, la Procuraduría que aún mantiene el caso en sus manos le advirtió que si vuelve a la alcaldía, el político estará además usurpando funciones.
La confusión se produce debido a que la Constitución mexicana dice que un funcionario pierde su cargo “en tanto esté sujeto a proceso penal”, pero el caso de López Obrador todavía no está en manos de un juez.
A su regreso a la alcaldía, López Obrador, favorito en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2006, pidió que “se piense con sensatez” y se resuelva su caso de la “mejor forma posible” en el marco de la ley.
Ayer, el popular funcionario consiguió convocar a miles de mexicanos en una marcha de apoyo y dijo no temer las consecuencias de su decisión.
“El regreso del señor López a las oficinas de la jefatura del gobierno de la ciudad de México es una provocación y una violación de las leyes”, dijo hoy el vocero del presidente Fox, Rubén Aguilar.
El vocero aseguró que el gobierno federal seguirá entregando los recursos correspondientes a la Ciudad de México y esperará a que sea el Poder Judicial el que determine si la actuación de López Obrador debe ser sancionada o no.
El presidente de la Cámara de Diputados, Manlio Flavio Beltrones, aseguró días pasados que el político izquierdista conserva su cargo en tanto no se inicie un proceso penal en su contra, lo que hasta el momento no ha ocurrido.
López Obrador, por su parte, sustenta su legitimidad como alcalde en el hecho de que la Corte Suprema admitió una causa de la Asamblea Legislativa (Congreso de la capital), en la que desconoce las facultades de la Cámara de Diputados para retirarle el fuero constitucional.
Sin embargo, la Corte Suprema también aceptó una causa en sentido contrario de la Cámara de Diputados.
La Procuraduría Federal debe decidir a muy corto plazo si apela la decisión del juez de no citar a declarar a López Obrador, o si directamente enmienda los errores del expediente y pide la detención del polémico líder de la izquierda mexicana, que encabeza las encuestas de popularidad.
Según López Obrador existe detrás de este caso una intencionalidad política del gobierno conservador de Vicente Fox para inhabilitarlo como candidato presidencial para 2006.
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