EL ALIVIO DE LA CLASIFICACIÓN
Por la carambola de los resultados previos, antes de jugar la Argentina sabía que sólo necesitaba un punto para asegurarse la clasificación al Mundial de Holanda. Y lo consiguió. El empate en un gol con Colombia le trajo el alivio de un pasaje que se había dilatado por los descoloridos desempeños que el equipo de Hugo Tocalli había encadenado en el hexagonal final del Sudamericano Sub 20. Otra vez no hubo lucimiento, pero sobraron empeño y actitud. Es verdad que la posibilidad de luchar por el título anoche quedó archivada, pero al menos el juvenil se aseguró el objetivo original. Un desahogo reconfortante después de la incertidumbre de los altibajos.
El comienzo del partido no podía ser más desalentador para la selección albiceleste. Porque enseguida estuvo en desventaja, luego de una muy dudosa falta de Julio Barroso sobre Radamel Falcao García que el juez paraguayo Ricardo Grance interpretó como penal. De la ejecución se encargó la estrella local Hugo Rodallega, y aunque debió repetir el disparo, superó a Ustari y puso adelante a los anfitriones. Rodallega alcanzó su décima conquista en el torneo para instalar un nuevo récord de tantos en un Sudamericano, ya que el mejor registro anterior pertenecía a Luciano Galletti, con nueve, en Mar del Plata 1999.
Ese comienzo alentador para los cafeteros estuvo apoyado en la escurridiza confianza de Rodallega. Activo, incisivo. Pero paulatinamente la Argentina construyó su reacción. Se afirmó la defensa y el patrullar incesante de Torres equilibró el juego. Después, la grata aparición de José Sosa comenzó a marcar diferencias y el juvenil se acercó al empate. Y llegó. A los 27 minutos derribaron al borde del área al capitán argentino, Pablo Zabaleta, y Ezequiel Garay se encargó del remate. Una fuerte ejecución al palo del arquero Arenas estableció la igualdad para la Argentina.
Desde entonces y hasta el final de la etapa, el conjunto de Tocalli asumió el protagonismo. Colombia prefirió cederle la pelota y esperar desde su telaraña defensiva para contraatacar. Un sistema, por cierto, que a los locales les ha resultado muy eficaz. Incluso anoche, cuando el cotejo favorecía a la Argentina, dispusieron de un par de oportunidades aisladas que obligaron a dos arrojadas intervenciones de Oscar Ustari: una para detener un remate de Casierra y otra para despejar un tiro libre de “Hugol” Rodallega.
En la etapa final mermó la intensidad del encuentro y la Argentina se diluyó. Ya no pudo sostener el ritmo y con el paso de los minutos se retrasó. Se conformó y solamente se preocupó por cuidar la igualdad que le aseguraba la clasificación. Incluso, las variantes que introdujo Tocalli le dieron un sello mucho más batallador. Con la salida de Peirone, directamente la selección se despidió del arco colombiano.
En los últimos minutos, hasta se instaló el sufrimiento por algunos remates de Rodallega y Casierra. Aquel equipo que había despertado tantos elogios, aceptó una versión más utilitaria para llegar al Mundial.
Sorpresa por la salida de Messi
ARMENIA (De un enviado especial).– La noticia sorprendió poco antes de empezar el partido contra Colombia: el entrenador Hugo Tocalli decidió excluir del equipo a Lionel Messi, la figura de la selección argentina. La decisión, inesperada, respondió a razones tácticas, ya que el volante de Barcelona ocupó un lugar en el banco de los suplentes e ingresó a los 23 minutos de la segunda mitad, en reemplazo de Hernán Peirone. En su posición ingresó José Sosa, de Estudiantes de La Plata, que hasta aquí nunca había partido desde el comienzo porque arrastraba una persistente lumbalgia.
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