El Alto Valle
Es curioso ingresar a Neuquén por el oeste y descubrir una aglomeración urbana similar a las grandes urbes del país. Una avenida principal con varios carriles y dos paralelas, para los que deben hacer maniobras a derecha o izquierda de una ciudad que ha sido elegida para afincar a las más importantes empresas que comercian en la zona. Y no se condice semejante movimiento con la cantidad de habitantes.
Aun cuando Neuquén ya ha superado los 250 mil, el movimiento es incesante, incluso agobiante por momentos. Pero la respuesta se puede encontrar, o se puede completar en todo caso, yendo del otro lado del río, donde la provincia de Río Negro se hermana con esto conformando el corredor del Alto Valle, un polo industrial que se las trae y que, en apariencias, siempre está en crecimiento.
Entre Neuquén, a un lado del río, Cipolleti, Roca, Allen y Regina, al otro, circulan a diario más de 500 mil habitantes, agregando la zona de influencia y el inevitable paso de los camiones que llevan su mercancía al otro lado de la Cordillera, o más al sur. Por eso vale un vistazo por la zona manzanera de la Argentina, donde a los costados de la ruta, miles de manzanos comienzan a florecer para dar sus primeros frutos con los calores del verano.
La manzana mejor, como sucede con otros productos, dicen los lugareños que se exporta. Y además, elogian lo que para los “verdes” sería demencial: la conservación de los productos mediante cámaras que le conservan la temperatura y las propiedades originales para que sean vendibles todo el año. “Si ustedes comen las arenosas es que reciben las de la segunda cosecha”, dice una empleada de una de las productoras más grandes de la zona.
Y para corroborar el paso privatista y la aniquilación de los pequeños productores, no hace falta ahondar en detalles. Basta con ver los nombres de los galpones a la vera de la ruta, donde los álamos altos hacen de custodia de los manzanos por florecer, o de los perales o los cerezos, o la uva fina, que da también a la región un impulso con vinos de cuidada calidad. Las compañías tiene casi todas la palabra “fruit”, bien en inglés, como si fueran una copia de la paradigmática “United Fruit” de los yanquis.
Cipolletti, Roca o Allen no son ciudades con grandes atractivos turísticos. Un policía dice mientras patrulla no se sabe a quien en las calles vacías de Roca que “aquí, en Río Negro, lo único turístico que tenemos es Bariloche y Villa La Angostura”. Parece que tiene razón. No obstante, es desde este rincón donde la provincia ve ingresar sus capitales mayores. ¿Qué cómo se reparten? Bueno, como en toda la Argentina, esa es otra discusión.
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