EL AÑO DEL JAQUE A LA IMPUNIDAD
Luego de que la Corte Suprema de Justicia reconociera a mediados del año pasado la inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida y punto final en las causas de crímenes y desapariciones de personas durante la última dictadura militar, se abrió un panorama de gran expectativa en los organismos de derechos humanos, en los familiares de las víctimas y en la sociedad en su conjunto.
El resumen del 2005 arroja, en lo que tiene que ver con la jurisdicción Rosario, 13 detenciones y las correspondientes confirmaciones de los procesamientos en la denominada causa Quinta de Funes. En tanto, otros 14 represores permanecen prófugos. Ana Oberlin, abogada del Equipo Jurídico de Derechos Humanos, sostuvo que “existe mucha lentitud y demasiadas trabas para acelerar las causas” por lo que “será muy difícil que durante 2006 algunas lleguen a juicio oral”. Aún así y “a pesar de que el número de prófugos es el más grande del país”, consideró que la Justicia “ha avanzado positivamente” y se mostró esperanzada en que las investigaciones se profundicen.
La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario ratificó el 29 de diciembre pasado el procesamiento de los imputados en la causa Quinta de Funes –lo mismo que a siete detenidos en las causas en la capital provincial– y rechazó los incidentes como cosa juzgada (ver aparte). Así concluyó un año muy significativo para el reclamo de verdad y justicia, con relación a los horrendos crímenes y el terror planificado que se desplegó durante la última dictadura militar.
Después de la medida de la Corte Suprema de anulación las denominadas leyes de la impunidad en junio de 2005, se posibilitó la reapertura de causas y comenzó a transitarse un camino que no fue sencillo. En el plano local la voluminosa causa Agustín Feced, que implica las actuaciones del II Cuerpo del Ejército, la causa del centro clandestino de detención Quinta de Funes y la que tiene como escenario a la localidad de San Lorenzo, volvieron a activarse desde la Justicia Federal con indagatorias y pedidos de detenciones por privación ilegitima de la libertad, tormentos, torturas, violaciones y desaparición física.
“La primera causa que se reabrió fue la de la Quinta de Funes cuando el juez Omar Digerónimo, el 8 de octubre de 2003, declaró la inconstitucionalidad de las leyes de la impunidad. Pero a partir de entonces pasaron tres jueces, Digerónimo se pasó al Tribunal Oral en 2004, llegó Carlos Vera Barros y después al juez Germán Sutter Schneider. Pero además, cambiaron también los secretarios”, relató Nadia Schujman, otra de las abogadas del Equipo Jurídico que trabaja junto a la agrupación H.I.J.O.S.
Por su parte, Oberlin acotó que “fue muy arduo porque al cambiar de manos las causas y los secretarios de los jueces tuvieron que ser leídas tres veces las fojas. Si a esto le sumamos los problemas estructurales de la Justicia como la falta de personal, de computadoras y además la complejidad de la causas y la cantidad de imputados– ya que el derecho a defensa hace que apelen las resoluciones– se tornó todo muy lento”, se lamentó.
“De todas maneras, tenemos esperanza de que sigan las resoluciones favorables a nuestros planteos, que continúen detenidos los implicados y que la Cámara confirme y se resuelva en los primeros meses del año la confirmación de los procesos”, añadió.
Sin embargo la abogada estimó que será muy difícil que se concrete algún juicio oral. “Es probable que queden para el año 2007 aunque las confirmaciones de los procesamientos marcan un paso adelante en ese objetivo”, agregó por su parte Schujman.
En cuanto a una de las principales preocupaciones como lo es la cantidad de prófugos –son casi la misma cantidad que de procesados – Oberlin destacó que “es una particularidad que se da sólo en Rosario”. Además, agregó que la mayoría de los procesados no fue capturado sino que se entregaron por decisión propia. “Esto hizo que nosotros reclamáramos porque nos parecía irregular y apuntamos al trabajo policial y de las fuerzas de seguridad. Además, hemos hablado con el gobierno nacional y se han articulado algunas cosas pero todo va muy lento. Principalmente hemos hechos pedidos para que existan más recursos y que dinamicen el presupuesto destinado a los fiscales. De todas maneras sabemos que esto se enmarca en el estado de la Justicia en general y de problemas estructurales que afectan a todos los juzgados”, finalizó Oberlin.
Uno por uno, los procesados y los que están prófugos
Los detenidos en el marco de la causa Feced bajo la carátula “homicidio, violación y torturas” son Ricardo Chomicki, José Lo Fiego, Carlos Ramírez, José Carlos Scortechini, Ramón Vergara, Mario Marcote, mientras que el ex general Ramón Díaz Bessone cumple prisión domiciliaria.
En la condición de prófugos están: José Baravalle, Carlos Alberto Brunato, Julio Héctor Fermoselle, Nilda Folch, Jacobo Raúl Kohanoff, César Luis Peralta, Graciela Porta, Diego Portillo, Ramón Rito Vergara y Carlos Altamirano.
En tanto, el paso del tiempo se llevó a la tumba a implicados como Carlos Oscar Gómez, Hugo Diógenes Sandóz y Lucio César Nast. En la causa Quinta de Funes se encuentran detenidos Juan Amelong, Eduardo Constanzo, Jorge Farita, Pascual Guerrieri y con presión domiciliaria Adolfo Luciano Jáuregui y Enrique Jordana Testoni. Por su parte, Carlos Sfulcini fue excarcelado con junta médica y deberá volver a ser indagado.
Están prófugos Hugo Cardozo, Héctor Gertrudis, Carlos Isaac, Walter Pagano y Francisco Scilabra. En tanto, fallecieron Edgardo Pozzi, Carlos Torres y Hugo Vidarte. La abogada del Equipo Jurídico de Derechos Humanos, Nadia Shujman, destacó como “muy importante” la confirmación de los procesamientos por parte de la Cámara de Apelaciones de Rosario a los detenidos en la causa Quinta de Funes. Además, agregó que también el equipo jurídico interviene en las causas de San Nicolás, mientras que por otra parte, en las de Santa Fe está a cargo el abogado querellante Jorge Pedraza. En este sentido, cabe recordar que los procesados son: Víctor Brusa, Mario Facino, y los represores, Héctor Colombini, Eduardo Ramos, Juan Perizotti, Nicolás Correa, María Eva Aebi y Domingo Marcelini.
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