EL AÑO DEL TENIS
El estadounidense Jack Nicholson protagonizó, en 1997, un éxito cinematográfico llamado Mejor imposible, que incluso le valió un Oscar. De allí en adelante, el título de la película fue tomado como muletilla para reflejar un estado de ánimo óptimo. Los integrantes de la Legión son de los que pueden refrendar la frase a partir de su producción en 2003. Pero mirando adelante, sobran los motivos para suponer que sí, que es posible imaginar un escenario aún mejor. Que 2004 puede ser el gran año del tenis argentino.
Razones no faltan para aventurar doce meses de más éxitos. Ejemplos, tampoco. Si algo le faltaba al tenis nacional desde la época de Guillermo Vilas y José Luis Clerc, eran dos top ten. Y Guillermo Coria y David Nalbandian lo lograron en Hamburgo luego de 234 meses. Justo en el torneo alemán, que fue histórico porque hubo cuatro argentinos en semis. Uno de ellos fue el cordobés Agustín Calleri, que este año ganó su primer título ATP en Acapulco. El Gordo, que llegó hasta el 16° lugar del mundo, será uno de los candidatos a meterse entre los diez.
Si Coria confirmó su talento con cinco títulos en la temporada (tres de ellos seguidos y sobre polvo de ladrillo), el 5 del ranking y la semifinal en Roland Garros, Nalbandian lo hizo sin títulos pero con grandes actuaciones en Grand Slams: semis en el US Open, cuartos en Australia y octavos en Wimbledon. Los dos tuvieron su premio: se clasificaron al Masters, torneo con ausencia de argentinos durante 20 años. En Houston quedó una certeza: con ese nivel, los dos estarán prendidos entre los grandes por años. ¿Para ser 1? ¿Por qué no?
La Copa Davis sigue ahí, cercana. Nuestro país ya llegó a dos semifinales seguidas y nadie duda de que con los top en el equipo, Argentina será candidata en serio. Lo dicen aquí, lo dicen afuera. ¿El deseo se cumplirá en el nuevo año? “No sé si en éste o en el que viene”, acaba de asegurarle a Clarín el propio Nalbandian.
Por ahora los chicos siguen sumando títulos. Mariano Zabaleta se despertó y volvió a ganar un título ATP luego de cinco años. Un año de transición vivieron Juan Ignacio Chela y José Acasuso, pero aspiran a retomar caminos exitosos. El Flaco, de la mano de un hacedor de top ten, Gabriel Markus ¿Caminos exitosos? Sí, como el recorrido por Paola Suárez, 1 del mundo en dobles y 14 en singles, el mejor para una argentina después de Gaby. O como el que supo recorrer, y acaso recorra en 2004, el bueno de Gastón Gaudio.
Lo de la chica de Pergamino será más que serio si pega uno de sus grandes golpes y lograr ser top ten. Igual que la dupla Gastón Etlis y Martín Rodríguez, quienes llegaron en silencio al Masters de dobles. En el circuito internacional, también valen los que juegan de a dos.
Además hay un segundo pelotón ambicioso (Browne, Roitman, Massa), juveniles en súper acción (Juan Martín Del Potro, Soledad Esperón, Leonardo Mayer) y un país deportivo que empuja. Todo ello puede dejar a la Legión más cerca de la gloria. O en la gloria misma.
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