EL ANUNCIO DEL GOBIERNO SERÁ MÁS AMPLIO QUE EL ACUERDO CON CHINA
El megaanuncio envuelto en clima de misterio que se apresta a dar el presidente Néstor Kirchner no se agotaría en la confirmación de un gran acuerdo comercial con China y un préstamo e inversiones de Corea del Sur. Ayer, fuentes del Gobierno dejaron trascender que, además, se darán a conocer otras importantes medidas de fuerte impacto social y financiero.
Se habla, concretamente, de mejoras en los sueldos privados —como dejó entrever el ministro Roberto Lavagna en el coloquio de IDEA, en Mar del Plata—, el adelanto de aguinaldos a estatales y jubilados y de aumentos en las asignaciones familiares. Este último fue un reclamo de la CGT a Kirchner.
Como anticipó Clarín diez días atrás, en la Casa Rosada se pensaba en una serie de medidas a las que, con ironía, se denominó “plan Navidad Felíz”. La idea era inyectar dinero entre la gente para incentivar el consumo de cara a las Fiestas y las vacaciones, y empezar un 2005 —año electoral, vale aclararlo— “optimista”.
Según parece, el Gobierno no quiere que la “cuestión china” acapare toda la atención y les quite brillo a estas eventuales decisiones. De ahí los trascendidos de los funcionarios sobre anuncios de alcance más amplio que las esperadas inversiones del gigante asiático en petróleo, transporte y comunicaciones.
Parte de estos planes podrían incluir la limpieza del Riachuelo, destacó ayer el director de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentina-China, Ernesto Fernández Taboada, quien regresó de China hace tres días.
El directivo advirtió que los acuerdos comerciales con el gigante asiático “son de mediano y largo plazo, como acostumbran ellos”, y señaló que se “aceleraron” con la visita de Kirchner a ese país en junio. El empresario corroboró que las inversiones se relacionan con “el petróleo, la minería y las obras públicas”.
A todo esto, como anticipo de la llegada del presidente chino, Hu Jintao, ya se encuentra en Buenos Aires un funcionario clave de ese país: Yang Yang, director de la oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China.
Yang es un periodista con una amplia preparación, que estudió en Europa y se licenció en Harvard. Habla perfecto inglés, pero no acepta hacer declaraciones en otro idioma que el chino.
Yang está al frente de una delegación de un puñado de funcionarios, que se alojan en un hotel del barrio del Abasto. Los argentinos que los frecuentan dicen que se manejan con austeridad, pulcritud y cuidado.
Los chinos han contratado aquí un equipo de asesores en comunicación. Entre otras cosas, quieren saber cómo reacciona la comunidad política a la visita de Jintao y a los posibles contactos comerciales y culturales.
Desde el Gobierno se fogoneó una enorme expectativa por el acuerdo y el asunto, que no baja de la tapa de los diarios, tuvo sus efectos también entre los chinos.
Según pudo saber Clarín, ayer por la mañana las traducciones que le acercaron a Yang de los titulares y las principales notas con el anticipo de la eventual inversión china en el país le provocaron asombro y prefirió marcharse con todo ese material bajo el brazo a una reunión en la Embajada de China.
La delegación anticipa la visita de Jintao y no espera de estos funcionarios que hagan anuncios espectaculares.
“No están muy dispuestos a decir mucho por adelantado. Yo diría que no van a estar en el mismo rango de audacia que algunos voceros extraoficiales argentinos”, dijo a Clarín una fuente diplomática argentina con contactos con la delegación, en alusión a los anticipos en la prensa local sobre los planes chinos.
Yang se reunirá hoy individualmente con tres medios, uno de ellos Clarín. Pero en su agenda no hay radios ni televisión.
La visita de Jintao viene precedida de una serie de presentaciones culturales en el marco de un programa de sugestivo nombre: “China más cerca”. Entre ellos la exhibición de un centenar de piezas de la era del bronce chino, llegadas del Museo de Shanghai, una muestra de un nivel sin precedentes. Y un espectáculo de danza encabezado por la bailarina más reconocida de China.
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