EL APELLIDO DUHALDE SUENA DOS VECES
Acorralado ante el avance de Néstor Kirchner en territorio bonaerense, el duhaldismo comenzó a estudiar anoche la posibilidad de sacar la carta más fuerte que tiene para la negociación que se viene con la Casa Rosada. En una cena que se desarrollaba en la ciudad de Dolores, la línea Lealtad —la corriente hiperduladista del PJ provincial— empezó a tejer un “operativo clamor” para que Eduardo Duhalde sea candidato a senador nacional.
El ex presidente compitió por ese mismo cargo en 2001, desde donde llegó a la presidencia transitoria en enero de 2002 luego de la caída de la Alianza.
Anoche en Dolores, escala previa de varios duhaldistas a una reunión del Consejo Provincial del PJ que se realizará hoy en Tandil, se analizaban los escenarios posibles si Duhalde, finalmente, decide jugar.
El dato aparece como otro intento del duhaldismo por meter presión en las preliminares de las negociaciones con la Rosada por las candidaturas de octubre. Duhalde ha dicho hasta el hartazgo que no piensa competir nunca más por un cargo electivo.
Cuando colaboradores del Presidente deslizaron que ya estaba tomada la decisión de postular a Cristina Kirchner en Buenos Aires, desde Lomas de Zamora se tiró el nombre de Chiche Duhalde como candidata preferida del PJ bonaerense.
Luego, el gobernador Felipe Solá, peleado con Duhalde y en busca de un espacio propio, se reunió con Kirchner y, como por arte de magia, empezó a apagar su ánimo rupturista. En el duhaldismo sospechan que le prometieron participación activa en un eventual acuerdo Kirchner—Duhalde. Si fuera por el ex presidente, Solá debería ser espectador.
También comenzaron a circular encuestas que muestran que Chiche tiene menor intención de voto que Cristina, dos mujeres que son como el agua y el aceite.
Fuentes del PJ contaron, además, que un hombre de Duhalde —que ocupa un alto cargo en un gobierno que no es el nacional— se cruzó circunstancialmente con Kirchner y éste le afirmó que se sentía con derecho de buscar un triunfo propio en la Provincia. Parece que el duhaldismo lo tomó como un rotundo mensajes. Se prendió una alerta.
Anoche, de la cena preoperativo clamor participaban, entre otros, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño; el secretario general del PJ bonaerense, Baldomero Alvarez, el intendente local, Alfredo Meckievi y el titular de la Cámara baja provincial, Osvaldo Mércuri. Todos duhaldistas de paladar negro.
Hoy será la reunión del PJ en Tandil (se realiza allí para recordar al fallecido vicegobernador Luis María Macaya, tandilense) donde no estaba previsto plantear el tema. Motivo: el felipismo, a pesar de la ruptura reciente, tiene derecho a participar del cónclave porque en lo formal conserva sus sillas.
Sin embargo, Solá mandó a decir ayer que no irá nadie de su equipo porque más que una reunión del PJ la considera “una rosca” de la Línea Lealtad.
El duhaldismo analizará el tema que más le preocupa: cómo empujar a Solá a una interna partidaria, desafío en el que quieren aplastarlo. Eso, a pesar de que Kirchner vería con buenos ojos que no se realice.
Ante la demora del gobernador en convocarlas, los duhaldistas analizan alquimias judiciales para forzar el trámite. Incluso una denuncia contra Solá por incumplimiento de los deberes de funcionario. Es probable que al final no prospere ninguna: demasiada agresividad en tiempos de negociaciones.
En cambio, si el felipismo pega el faltazo en Tandil, no se descarta que hoy mismo alguna voz plantee la eventual candidatura de Duhalde al Senado.
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