EL ARI SANTAFESINO RATIFICÓ SU ALINEAMIENTO CON CARRIÓ
“Es momento de bajar los decibeles”, admitió Alberto Muñoz, quien en pocos días más ocupará la presidencia de la mesa provincial del ARI, tras las durísimas declaraciones de Elisa Carrió contra la nueva conducción local. En la misma línea, la diputada provincial Alicia Gutiérrez, designada vicepresidenta primera de la mesa del partido, se mostró “sorprendida” por los dichos de Lilita a este diario durante su visita relámpago a Rosario hace pocas horas.
“Hay una nueva conducción en la que no está ninguna persona cercana a mí desde el momento en que creamos el ARI”; “Hay sectores en Santa Fe que quieren un ARI sin Carrió”; “Yo mantengo una relación directa con el pueblo de Santa Fe, no con esos dirigentes”; “La conducción (local) no representa al liderazgo (de ella) y yo tampoco los represento”, fueron algunas de las frases con las que disparó contra la flamante conducción del ARI provincial.
Tal como lo adelantó La Capital el miércoles pasado, el ARI provincial renovó su conducción luego de un acuerdo al que arribaron tres sectores liderados por Alicia Gutiérrez, Alberto Muñoz y la diputada nacional Susana García (el de los más fieles seguidores de Lilita), del cual se declaró prescindente el sector de los ex radicales Carlos Comi y Pablo Javkin.
Consultado ayer, Muñoz planteó que “es momento de bajar los decibeles, dialogar y discutir internamente cómo se continúa” tras el conflicto suscitado, tras lo cual ratificó que “Lilita es nuestra referente, nuestro liderazgo, y estamos absolutamente comprometidos con ese proyecto”.
Consideró que Carrió “siempre dice lo que piensa, sabemos que es frontal”, y anticipó que “en las próximas semanas charlaremos”. Señaló que “nuestra voluntad es la de participar plenamente de este proyecto” y que están dispuestos “a discutir lo que se hace en hace Sante Fe”, porque “queremos seguir en este proyecto y trabajar en común”.
Por su parte, Alicia Gutiérrez -quien además integra la mesa de conducción nacional del ARI- se mostró “sorprendida” por las declaraciones de Lilita. “Siempre me sentí respaldada por Carrió; tanto en la mesa nacional como en la candidatura nacional ella me acompañó”.
La dirigente conjeturó que “es posible que Carrió no esté informada totalmente sobre cómo se va a conformar la mesa provincial, donde están representados los tres sectores con peso en la provincia”.
Gutiérrez -en coincidencia con Muñoz- afirmó que “nuestro sector nunca estuvo en duda con el liderazgo de Carrió” y aseguró que “nunca iríamos en ninguna lista que no llevara a Carrió como candidata a presidente”.
Priorizar el debate
En tanto, el próximo secretario del ARI y actual diputado provincial Aldo Strada le bajó el tono al cruce y planteó que “con quien más tenemos que discutir y debatir es con nuestros conciudadanos, y que el debate interno sea en relación con el de la sociedad”. No obstante, señaló que “si hay sectores que pueden estar disconformes (con la conducción acordada), no hay inconvenientes en abrir el diálogo”, ya que “queremos construir una fuerza democrática”, algo que -admitió- “no es tan sencillo”.
Una de las críticas de Carrió fue que en la nueva conducción no se cuentan dirigentes “cercanos” a ella, aunque en rigor la mesa surgida del acuerdo tiene a tres integrantes del sector de García, aunque es cierto que no en los primeros lugares. Los puestos de mayor relevancia se distribuyeron entre dirigentes que provienen del Frente Grande.
“Tenemos que juntarnos nosotros, evaluar entre todos estas declaraciones y después hablar con Carrió”, recomendó Strada, quien enfatizó que “nadie le cuestiona el liderazgo”.
Respecto de un eventual acuerdo del ARI provincial con el Frente Progresista que lidera Hermes Binner, que sería impulsado por la nueva conducción, Gutiérrez aclaró que “la asamblea provincial del partido decidirá si hay una confluencia con el socialismo, o no, y qué alcance pueda tener”. En tanto, Strada le bajó puntos a una confluencia con Binner, ya que “uno de los cuestionamientos (a esa coalición) es que sea sólo un frente electoral”, y “en el ARI nadie quiere repetir la experiencia de la Alianza”.
Con un domingo de teléfonos a full y una reunión en el bar de un hotel céntrico con Alberto Muñoz a la cabeza, la perpleja dirigencia provincial del ARI prefirió, por lo pronto, bajar los decibeles y rumiar con tiempo la andanada verbal de Carrió.
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