EL ARMA QUE MATÓ A GABRIEL ROSALES PERTENECÍA A UNA EMPLEADA POLICIAL
Familiares, amigos y vecinos de Gabriel Sebastián Rosales, el chico de 14 años quien dos meses atrás cayó herido de muerte en la zona norte de nuestra ciudad se manifestaron ayer en la zona céntrica y ante tribunales en un unánime reclamo de justicia.
La abuela del infortunado adolescente que halló la muerte al ser confundido con otro joven que formaba en una de dos pandillas enfrentadas en barrio Transporte dio a conocer la nota que transcribimos textualmente.
“El lunes 11 de setiembre se cumplen dos meses del fallecimiento de Gabriel Sebastián Rosales, de 14 años de edad y buena crianza, por parte de una madre viuda, empleada del hospital José María Cullen -donde se desempeña como enfermera-, aún cuando debe atender a otras dos hijas de 8 y 2 años de edad.
Desgraciadamente, a pesar de ello y de la contención de tíos y abuelos, no pudo evitar la tragedia que arrebató el bien más preciado que posee el hombre y que le fue entregado por Dios: `la vida’.
“Cabe destacar -remarcan-, que este adolescente no era un delincuente más que murió en un enfrentamiento callejero entre bandas de malvivientes o en un mero ajuste de cuentas, todo lo contrario, era un joven sano y muy querido por su familia, amigos y compañeros de escuela por el don de buena persona que poseía.
“Un disparo de una pistola 9mm atravesó su cuerpo y destruyó a una madre, cargó de dolor a toda una familia y a una comunidad que bien sabe la clase de persona que era Gabriel.
“El arma homicida que accionó un menor era de una agente policial y al identificarse el proyectil que ultimó a Gabriel, mediante las correspondientes pericias, condujo a la agente propietaria del arma.
“La mencionada arma estaba en la casa de la agente cuando cursaba un embarazo de ocho meses, por lo que ella declaró en su domicilio.
“El miércoles 6 del corriente mes la llaman a declarar en la dependencia correspondiente y cuando todos esperábamos que la agente de policía quedara detenida, el juez del juzgado de instrucción, luego de tomarle declaración, dejó en libertad a la misma amparándola en el artículo 301 del Código Procesal Penal de la Provincia.
“En cuanto al menor imputado en el caso, está detenido pero puede llegar a recuperar la libertad debido a que las personas que lo reconocieron y dieron su nombre, tienen miedo a presentarse por temor a represalias.
“Con respecto a quien conducía la moto de donde partieron los disparos, no figura ningún detenido. El fiscal actuante a cargo de la causa dice que a él no le ha llegado información al respecto y ante la pregunta de la madre y abuela de Gabriel sobre qué justicia se puede esperar y los derechos de cada uno como ciudadano que toda la vida fuimos por el buen camino, cumpliendo la ley, el fiscal responde que `las víctimas no tiene derechos’. Así está hecha la ley.
“Queremos saber si la policía sabe a quién la agente perteneciente a su fuerza le dio el arma, y si con esa misma no se cometieron otros delitos.
Queremos justicia por la muerte de Gabriel, que todos los culpables purguen sus culpas. No queremos más muertes de inocentes que queden enterradas bajo el manto de la impunidad”.
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