EL AVIÓN DE LOS PUMAS
Se consumen las últimas horas en casa. Para los Pumas éstos son los últimos días antes de emprender el viaje hacia al desafío mundialista. Desde esta mañana (a las 9.30) el plantel nacional quedará concentrado -hasta pasado mañana por la tarde- en el predio que la AFA posee en Ezeiza; allí, continuar con los entrenamientos en doble turno en los cuales los técnicos buscarán pulir detalles y profundizar en las estrategias para el debut ante los Wallabies, el 10 del mes próximo.
Todavía no se instalaron en el búnker sobre la acogedora Coogee Beach, en Sydney, pero la ansiedad empieza a sentirse. En la rutina hay pocas pausas. La consigna es que todos empiecen a orientar sus sentidos hacia el objetivo que los espera en la gran isla de Oceanía. Ayer, por ejemplo, varios hombres del plantel se entrenaron en el CASI. Uno de ellos fue Ignacio Corleto, que después de los trabajos físicos conversó con LA NACION.
La extraordinaria campaña con el Stade Francais, estructura en la cual es muy importantante y con el que logró el título francés, lo revalorizó. En todo sentido. Se lo ve con más autoridad, seguro y, fundamentalmente, como un recurso ofensivo letal . Nani Corleto, el jugador más veloz del seleccionado (el registro en los 60 metros apenas supera los 6 segundos), deslumbra cada vez que la pelota llega a sus manos y acumula elogios en todos los ámbitos; como el de Bernard Laporte, coach de Francia, que antes de la última gira por la Argentina afirmó que el mejor fullback de su país era Corleto.
Los Pumas concluyeron sus partidos amistosos, y al respecto el N°15 argentino analizó: “La experiencia en Tucumán fue muy buena; en Rosario estuvimos como más dispersos y por eso no jugamos bien. ¡Pero ojo!, que haya pasado, nos vino bien; porque nos alertó de que no podemos darnos el lujo de rendir por debajo de nuestro nivel”.
-¿Qué puntos les queda por solucionar antes de enfrentar a Australia?
-Lo más importante a corregir es la defensa. No estamos bien en ese tema. Y no sólo lo advertimos en los partidos en el interior; fijate que en el Panamericano, Canadá, Estados Unidos y Uruguay nos cortaron. Desde el fondo de la cancha las cosas de se ven más claras, y noto que estamos un poco lentos en el reordenamiento en un ataque de tres o cuatro fases. A los Wallabies no se les puede dejar ningín resquicio porque en cuanto te quiebran la primera línea defensiva, no paran hasta el ingoal.
-Para la mayoría, ustedes son como los invitados de la fiesta que Australia espera celebrar en el partido inaugural.
-Nosotros no vamos de invitados a ninguna parte; este equipo está para grandes cosas. Sabemos que nos tiene que salir todo bien, pero podemos ganarle a Australia. En el 2000, en Canberra, y en River (2002), estuvimos cerca, les jugamos de igual a igual. Eso fortalece la ilusión.
Este contenido no está abierto a comentarios

