EL BAJO MÁS ALTO
En su música no hay academia, aunque él no lo recomienda, “porque el camino se hace el doble de difícil”, y al respecto comparte su primera historia. “Cuando entraba en los estudios de grabación como músico sesionista, me daban las partituras para empezar a grabar, pero yo no entendía nada, entonces me acercaba al pianista y le preguntaba: ‘vos sabés que me olvidé los lentes, ¿no me recordás esta parte?’. Así safé muchos años hasta que me topé con un director de orquesta muy capo que no se tragó el verso y entonces tuve que decir la verdad”.
Daniel Omar Correa Suárez nació en el barrio Cerro de Montevideo.
-¿Y tu apellido artístico de dónde salió?
-Cuando yo era chico todos los gurises mal que mal hacían algún mandado. Yo era remolón. Me decían: Dale, mazacote negro, movete. De tanto mazacote me quedó Maza.
Pero para los fanáticos, “Maza” significa “mazazo”, porque escuchar la ametralladora de sus dedos en acción, es un golpe emotivo que paraliza. También hay ternura en sus canciones, principalmente en sus boleros, género por el cual tiene una debilidad.
El bajista uruguayo vive en Buenos Aires desde hace más de 20 años y es considerado uno de los mejores en su instrumento y constantemente lo llaman para grabar o hacer giras. “Soy un músico ecléctico, me adapto fácilmente”, dice. Ha transitado un espectro musical más que variado, tocando con Celia Cruz, Djavan, Toto, Rubén Rada, Horacio Fontova, Chango Spaziuk, Los Fatorusso y Luis Salinas, entre otros, con quien ha estado por más de 20 años recorriendo los escenarios del mundo.
Criado en una familia de músicos, enseguida conoció el jazz de la mano de Nat King Cole y los boleros rioplatenses de la mano de Chico Novarro. “En casa se escuchaba a los payadores, a Gardel, salsa, Los Olimareños, Nat King Cole, y bueno, de todo un poco elegí esto que hago, aunque siempre quise ser futbolista. Pero mi viejo un día me dijo: ‘te vas a cagar de hambre gordo, ponete a estudiar’”.
-Un músico como vos, que ha tocado con los más diversos artistas, ¿cómo hace para no dejar de ser auténtico?
-A veces me asombro de mí mismo. Es como si tuviera que sacarme el diskette de uno y ponerme el del otro. En un momento estaba tocando con Salinas, con Celia Cruz, con mi Trío, con Djavan, todo en el mismo tiempo. Me llaman justamente porque tengo una identidad. No me transformo porque toque con uno o con otro, al contrario a todos ellos les dejé algo mío.
-Sos un músico autodidacta, igual que Luis Salinas. ¿Será por eso que la química musical entre ustedes fue tan exitosa?
-Puede ser. Fueron como 20 años tocando juntos y ahora nos merecíamos un distanciamiento. Ya no vemos las cosas de la misma manera y por eso optamos separarnos. Seguramente para cuando se lea esta nota, ya voy a estar tocando otra vez con él, porque siempre ha sido así, pero ahora te digo que nos encontramos distanciados, tanto en lo personal como en lo musical.
-Por tu vasta experiencia como músico profesional te ha tocado estar en los dos universos posibles de la música: lo industrial y lo comercial. ¿En cuál de ellos te sentís más cómodo y cuáles son las diferencias entre ellos?
-Creo que no existe la música independiente en estado puro. Siempre hay que ir a morir en algún lado para que tu disco se pueda vender. Yo pago todo cuando grabo, pero lo que quiero es que mi disco llegue a la gente. Yo hago música para la gente y por eso me interesa que mis canciones se conozcan. De nada sirve si me guardo lo que hago. Lo quiero compartir y para eso necesito de alguien que me ayude a distribuir el material y que lo salga a ofrecer. Ahí se termina entonces la cuestión independiente. Pero lo que destaco de este ámbito es que no hay condicionamientos externos, como sí existen en la música industrial. A eso no me interesa llegar.
AYER NOMÁS
En el 2003 editó ¨Música Destilada¨, su primer disco solista, junto a Osvaldo Fattoruso en batería y Abel Rogantini en piano. El disco obtuvo excelentes críticas tanto de la prensa como de los músicos en general.
Participó como músico y arreglador en la grabación del disco de Jairo lanzado en el 2004. Fue solicitado también como cantante para diversas sesiones de grabación. Grabó la música de la película El Polaquito que es nominada a los Premios “Clarín” como mejor música de película. Hugo y Osvaldo Fattoruso lo invitan a tocar en giras y presentaciones del Trío Fattoruso. Durante julio del 2004 Toninho Horta lo citó para presentaciones en el ND Ateneo y shows en el interior del país, conformando un cuarteto junto a Hugo y a Osvaldo Fattoruso. Formó parte del Edelmiro Molinari Trío junto a Sebastián Peyceré. Jairo, Liliana Herrero, Horacio Fontova e Iván Noble participaron como invitados en sus últimos shows.
En el flamante disco de Liliana Herrero titulado “Litoral”, el bajista Daniel Maza es uno de los prestigiosos músicos uruguayos que participaron de este trabajo musical. Una de sus intervenciones más exquisitas en el disco de la cantante argentina es un tema titulado “Doña emilia”.
En noviembre, espera presentar en el Teatro Alvear de Buenos Aires, su último trabajo discográfico “Pa’rriba”.
Este contenido no está abierto a comentarios

