"EL BALANCE ES POSITIVO"
“Los trenes no son decisiones económicas, sino decisiones políticas que tienen que adoptar los gobiernos. Creo que estamos empezando a transitar un camino contrario a diez años de corrupción y destrucción” dijo a NOTIFE el secretario de organización de “La Fraternidad”, Horacio Camino.
Asimismo, el gremialista agregó que “desde 1989 llevamos adelante un plan de lucha en contra del desguace de los ferrocarriles cuando toda la clase política votaba con las dos manos levantadas aquellas leyes que legitimaban un despojo”.
En el último año “La Fraternidad” llevó adelante un proceso de paritarias que ayudó a recomponer el salario de los conductores de trenes. En este sentido, Camino aseguró que “jamás se podrían recuperar las fuentes de trabajo que se perdieron en la década menemista, porque los actuales son distintos métodos laborales”.
El balance que se hace desde la empresa es positivo hasta el momento, paro se debe destacar que el servicio se usa más en el trayecto Retiro – Rosario. “La gente actualmente no utiliza mucho este servicio debido a que sólo llegaba hasta Santo Tomé” dijo Jorge Molina, gerente de relaciones institucionales de TBA.
En el acto de recepción se congregó una gran cantidad de gente que asisitió la ceremonia. Entre ellos se desatacaron algunos vecinos que insultaron al intendente Álvarez y recordaron la tragedia de la inundación. “¿Porqué no avisaste que se venía el agua?” gritaba una persona que estaba dentro de uno de los vagones. En esta situación el intendente debió clausurar su discurso, el cual fue anunciado por el maestro de ceremonias.
PERSONAS EMOCIONADAS
“Vengo al acto porque fui ferroviario durante 40 años y trabajé en este lugar y siento una gran emoción al ver llegar el tren” dijo Olindo Castro a NOTIFE. Al igual que esta persona, otras tantas mostraron lágrimas en sus ojos, como signo del sentimiento hacia el ferrocarril.
“Estoy muy asombrada, no puedo hablar, vivo a dos cuadras de la estación; yo viví todo esto cuando los trenes llegaban y pensábamos que ya no iba a entrar nunca más un tren a este lugar. Volver a ver esto da la sensación de que a uno se le agranda el corazón” contó una vecina.
Otra pasajera de 73 años llevó a sus nietos, los cuales “jamás habían visto un tren en funcionamiento. “Yo viajaba mucho a Buenos Aires y no recuerdo la última vez que usé un tren, es una emoción muy grande este momento”, dijo.
“Yo vengo desde Concordia (Entre Ríos), fui ferroviario y estoy aquí emocionado. Hoy se dan cuenta muchos de la utilidad del ferrocarril, nosotros hace muchos años que venimos luchando para que se mantenga”.
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