EL BANCO CENTRAL COMPRARÁ 5000 MILLONES DE DÓLARES
El Banco Central continuará con su “agresiva” política de compra de divisas para mantener el dólar en torno a los $ 2,90. Para ello, aspira a aumentar el nivel de sus reservas internacionales de los US$ 25.088 millones actuales hasta 30.000 millones, según declaró ayer el gerente general del banco, Carlos Pérez.
El ex director de la Fundación Capital -fundada por el presidente del Central, Martín Redrado- previó que “todo hace pensar que la fuerte oferta de dólares debiera ir suavizándose en lo que resta del año”. La autoridad monetaria adquirió en 2005 US$ 890,25 millones, pero anteayer sólo 41 millones -por debajo del promedio de 70 millones de los últimos 20 días- porque consiguió revertir la tendencia a la apreciación del peso y logró que el dólar cerrara a $ 2,88, por encima del piso de $ 2,85 que tocó una semana antes.
Pérez afirmó en Radio Del Plata que “el nivel actual de las reservas internacionales que tiene el Banco Central está por debajo de niveles óptimos”. Consultado sobre si deberían subir a US$ 30.000 millones, el funcionario contestó que “puede ser” y afirmó que “claramente hay una política y un espacio para seguir acumulando reservas”.
Carlos Menem finalizó su gobierno en 1999 con US$ 32.000 millones de reservas. Con el nombramiento de Domingo Cavallo al frente del Ministerio de Economía del gobierno de Fernando de la Rúa, en marzo de 2001, subieron a 36.000 millones, pero después comenzaron a caer hasta llegar a 9000 millones en julio de 2002, en tiempos en que Eduardo Duhalde presidía y Roberto Lavagna ya dirigía el Palacio de Hacienda.
Si se contabilizan sólo los billetes de dólares y se descuentan los bonos en moneda norteamericana que tenía el Banco Central, el gobierno de Menem alcanzó en 1999 reservas por US$ 26.064 millones y el de De la Rúa, 27.104 millones en 2000. A partir de entonces se inició una baja hasta tocar fondo en 2002, cuando llegó a 9014 millones, según la consultora Abeceb.com.
Objetivos de estabilidad
“Se adoptó una conducta agresiva en materia de adquirir dólares y acumular reservas”, afirmó Pérez. “Esto tiene que ver con la volatilidad en el flujo de capitales que desde hace una década genera la globalización y que es mayor aún en los mercados emergentes”, agregó el gerente general del Banco Central, en línea con el objetivo explícito de sumar reservas para acotar la vulnerabilidad externa del país. La autoridad monetaria nunca admite que responde al deseo del presidente Néstor Kirchner de sostener un tipo de cambio competitivo que favorezca la producción de bienes agrícolas, industriales y servicios exportables.
Pérez opinó que la autoridad monetaria debe procurar que la compra de dólares “no tenga el costo de la inflación”, por lo que “claramente está reabsorbiéndose esa liquidez generada”. El banco intenta compensar el crecimiento de la base monetaria -el dinero circulante- con la emisión en lo que va del año de títulos Lebac y Nobac por $ 8758 millones y la absorción en el mercado de pases interbancarios, que establece una tasa de interés de referencia de corto plazo y activa así el canal de transmisión de los tipos.
Pérez dijo que “el Banco Central tiene un objetivo de estabilidad inflacionaria” y aseguró que “el cumplimiento del programa monetario disminuye el riesgo de inflación por estímulo monetario”. Destacó que “las proyecciones del relevamiento de expectativas de mercado (REM) que realiza el Central para los próximos 12 meses y para todo 2006 dan un dígito”. Para el mes actual, señaló que “el REM muestra una proyección de entre el 0,6 y el 0,8 por ciento”.
Este contenido no está abierto a comentarios

