EL BANCO MUNDIAL TAMBIÉN SUMÓ PRESIÓN POR LAS TARIFAS Y LA DEUDA
Al anunciar un nuevo préstamo para la provincia de Buenos Aires de 200 millones de dólares, el Banco Mundial emitió ayer un comunicado inusualmente duro, en el cual formuló una serie de reclamos a la Argentina que están en línea con los planteos habituales del Fondo Monetario Internacional.
El comunicado insiste con la necesidad de que el Gobierno avance en la renegociación de los contratos de las compañías de servicios públicos, incluyendo los ajustes de las tarifas, un tema en el cual el BM siempre ha puesto el acento. Pero además plantea que Argentina debe completar la salida del default y reiniciar las negociaciones con el FMI para poder contar un marco macroeconómico estable.
Incluso, el comunicado dice que durante la reunión en la que el directorio del Banco aprobó ayer el préstamo hubo algunos directores que exigieron que la Argentina debe “reencauzar la relación con los acreedores, en términos mutuamente aceptables”.
Y enfatizaron que un trato “justo y transparente” en la reestructuración de la deuda pública en default “es esencial para el desarrollo del sector privado y para mejorar el clima de inversión”.
El comunicado de ayer es una prueba más de cómo existe una gran sintonía entre el FMI y el Banco Mundial. Después de todo, los países que integran ambas instituciones son los mismos. En ese contexto, Carol Brookins, la representante de EE.UU. en el BM, habría descartado ayer la especulación de que Anne Krueger abandonaría el FMI para presidir esa entidad. De todos modos, varios analistas de Washington consideran que es un hecho que la influencia de la Dama de Hierro navega por ambas instituciones.
Al establecer las condiciones de los préstamos, el Banco Mundial señaló que una parte —la que está destinada a extender el suministro de agua y saneamiento cloacal en el Gran Buenos Aires— está condicionada a que el Gobierno nacional renegocie los contratos con Aguas Argentinas, la empresa que administra en esa zona el suministro domiciliario. Es la primera vez que aparece este tipo de exigencia, aunque no se menciona el nombre de la empresa.
El comunicado dice textualmente: “El financiamiento de este componente estará disponible una vez que se cumplan criterios de elegibilidad relevantes, como la renegociación de un acuerdo con los concesionarios que asegure la sustentabilidad en la provisión”.
Durante la reunión de directorio en la que ayer se aprobó el préstamo para Buenos Aires, varios directores expresaron su preocupación por la falta de avances en la renegociación de contratos y por la ley que regulará la prestación de servicios públicos, que está ahora en el Congreso. Actualmente hay más de 30 empresas privatizadas que están haciendo juicio a la Argentina en el CIADI, el tribunal arbitral del Banco Mundial.
Los directores destacaron que el marco regulatorio debe tener cuatro características básicas:
Ser justo, transparente y previsible.
Apoyar la inversión privada y el desarrollo de capacidad productiva tomando en consideración el costo del capital y las tasas de retorno de inversión y facilitar que el sector privado retenga las decisiones sobre inversión.
Apoyar la competencia en cada sector.
Establecer reglas claras y previsibles sobre cómo determinar las tarifas.
También hubo directores que destacaron específicamente que mientras los desembolsos de los prestamos de inversión —como el aprobado ayer— se realizan normalmente, las condiciones para nuevos desembolsos de créditos de reforma estructural no se han cumplido. Una de esa condiciones es que la Argentina tenga un acuerdo vigente con el FMI.
Este contenido no está abierto a comentarios

