EL BANCO NACIÓN QUIERE QUE LA CURTIEMBRE YOMA SIGA OPERANDO
La presencia de Miceli tuvo un doble motivo: intentar llevar tranquilidad a los trabajadores de la curtiembre sobre la continuidad de la fuente de trabajo y, al mismo tiempo, utilizar ese discurso en favor de la campaña electoral del gobernador Ángel Maza.
Apenas pisó suelo riojano, ayer en la mañana, Miceli señaló que “la predisposición del Banco Nación es de absoluta colaboración, pero sin declinar los derechos” que tiene como principal acreedor del grupo Yoma.
Puntualizó que la deuda actual con la entidad es de 183 millones de pesos y que estaba a La Rioja por expresa indicación del presidente Néstor Kirchner.
“El salvataje de una fuente de trabajo —enfatizó— no implica el salvataje de un grupo empresario: no actuamos ni a favor ni en contra de determinado grupo”.
Luego, junto al gobernador Ángel Maza, que la recibió en su despacho, explicó que la curtiembre “ha exportado por varios millones de dólares estos últimos años, pero no ha pagado a sus acreedores. Sería bueno que el grupo Yoma explique a la sociedad de La Rioja y a su propio pueblo de Chilecito, por qué llegó a esta situación”, desafió la funcionaria.
Si bien reconoció que hubo ofertas de pago por parte del grupo, no fueron aceptadas por el banco. “Si a un pequeño productor agropecuario de La Rioja le estamos pidiendo que pague, en la renegociación de la deuda, un 10% de contado y le damos un plazo de 8 años, ustedes se preguntarían qué criterio de justicia habría si a un empresario le damos mejores condiciones que estas”, explicó.
Miceli insistió en el hecho de que el Nación no está dispuesto a dar un tratamiento especial a los Yoma. “Como Banco nunca cobramos del grupo un solo peso durante siete años, así que no nos pueden decir que estamos asfixiando a la empresa”.
Dicho eso, Miceli aseguró que el banco va a tratar de encontrar una manera de defender “lo que son nuestros créditos” y al mismo tiempo, ayudar a que la fuente de trabajo se mantenga plenamente.
Una vez conocida la decisión de la Cámara de Chilecito, Miceli y Maza se trasladaron a Nonogasta donde se reunieron con los trabajadores y directivos de la curtiembre, encabezados por Guillermo Yoma. Emir Yoma, quien es accionista de la empresa, permaneció en Buenos Aires.
Ante los operarios, junto a Maza y otras autoridades del Gobierno, Miceli —ya volcada a lo que se pareció mucho a un acto de campaña proselitista— se comprometió a salvar las fuentes de trabajo. “Seguro vamos a encontrar la forma de sacar adelante la empresa”, aseguró.
Miceli y Maza le hablaron a los trabajadores dentro de la planta, en un playón, utilizando un megáfono. Allí dijo que la empresa exportó por 90 millones de dólares en 2003 y por 100 millones en 2004. “¿Donde está esa rentabilidad?”, preguntó. Y reafirmó que el Nación, principal acreedor, “no vio un peso”.
Las palabras fueron seguidas por aplausos de los trabajadores que escuchaban atenta y esperanzadamente. Maza, en cada ocasión que pudo, repartió agradecimientos. Especialmente, al presidente Néstor Kirchner.
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