EL BAVIERA: CAUSAS TÉCNICAS Y NATURALES
Si bien hasta el momento no se realizó un peritaje técnico minucioso para determinar con exactitud las razones que provocaron la caída del techo del bar Baviera de San Martín al 2900, una primera evaluación realizada por expertos de la Policía plantea la posibilidad de que “una suma de elementos” técnicos y naturales haya confluido para que se produzca el derrumbe, aquel 22 de febrero de este año.
Hasta el momento, el expediente judicial sólo cuenta con una serie de conclusiones de la Arq. Elvira Seré de Baraldi, subjefa de la Sección Logística de la Policía, que realizó una inspección ocular del lugar del derrumbe que provocó heridas a seis personas.
Seré de Baraldi aclara que es difícil certificar cuáles fueron los motivos de la caída con una simple “inspección ocular”, pero plantea tres elementos que pudieron confluir aquella noche.
Al hablar del perfil que cedió y provocó la caída del techo, la arquitecta destaca que “al gran peso propio se agrega el peso de la losa, apoyado sobre mampostería que, a simple vista, no tenía ningún refuerzo que ayude a distribuir las cargas”.
Pero, además, plantea un problema en la pared sobre la que apoyaba este perfil principal -se trata de la medianera con la galería Vía Macarena-: “Si bien era de mampostería de 30 centímetros de espesor”, cerca de la viga se reducía “a 15 centímetros, lo cual disminuye su capacidad de apoyo y sostén”.
La arquitecta no aclara si esta reducción del espesor de la medianera fue producto de alguna reforma de la construcción, y si ésta se produjo en el local del Baviera o en el local contiguo, de la galería comercial.
Finalmente, Seré de Baraldi concluye en que estos problemas técnicos pudieron verse agravados por la “carga adicional (agua de lluvia) que colaboró a darle más peso a toda la losa” que cedió.
Este es el único informe técnico, vinculado con la construcción, que aparece en el expediente judicial hasta el momento.
Las actuaciones
Este expediente está ahora en manos del fiscal Carlos Romero, luego de que se lo remitiera la Dra. María del Carmen Bertone, a cargo de la Oficina NN.
Apenas ocurrieron los hechos, se inició una investigación que estuvo a cargo del juez de Instrucción, Julio César Costa. Pero este magistrado llegó a la conclusión de que, si hubiera algún delito -una hipótesis poco probable hasta el momento-, el caso debía estar en manos de un juez correccional, pues lo sucedido no se produjo de manera intencional y, por lo tanto, cualquier pena para los presuntos responsables sería excarcelable.
Por ese motivo, remitió el expediente a la jueza correccional Alicia Doldán, quien no avanzó en la investigación y se limitó a derivar el caso a la Oficina Judicial con Imputados no Individualizados -conocida como Oficina NN. Según esta magistrada, no aparecen en la causa los nombres de ningún posible responsable por lo ocurrido.
Pero Bertone consideró que en la causa existen elementos probatorios suficientes como para dirigir la investigación hacia personas determinadas: propietarios, arquitectos, organismos de control y de habilitación.
Ahora, es probable que la Justicia convoque a declarar en calidad de testigos a las personas que, de alguna manera, estuvieron vinculadas con la construcción o remodelación de este local y de la galería Vía Macarena.
Este contenido no está abierto a comentarios

