EL BID ASEGURA QUE LA ECONOMÍA ARGENTINA “ESTA BIEN DIRECCIONADA”
“La economía de Argentina en 2002 demostró tener capacidad de reacción y con la tasa de crecimiento que va a tener este año, entre el 5 y el 6 por ciento de aumento del PBI, indica que está bien direccionada”, declaró Iglesias.
El presidente del organismo de crédito internacional, que tiene su sede en Washington, está de visita en España. Allí recogió ayer, en Madrid, el Premio Internacional Juan Lladó al mecenazgo empresarial, que otorga el Instituto de Empresa (IE) de ese país.
“Argentina ha salido del peor momento de su historia”, señaló Iglesias, quien también precisó que “eso no quiere decir que todos los temas estén superados porque todavía tienen muchas cosas por hacer”.
“Pero en la medida -agregó- que las líneas políticas continúan y se implementen, tenemos que pensar que este gobierno va a cumplir con la otra etapa, que es terminar con los grandes problemas por resolver”.
“Yo soy optimista sobre el futuro de Argentina. Este año va a crecer entre el 5 y el 6 por ciento, lo que demuestra que es un país que tiene una base muy fuerte”, afirmó el presidente del BID.
Iglesias resaltó también el impulso a la integración regional de Sudamérica que están dando los líderes del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).
“La integración de Mercosur ahora con el vigor político que le han puesto ahora los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Argentina, Néstor Kirchner, tiene perspectivas prometedoras”, dijo Iglesias, que se declaró “muy partidario del Mercosur”.
Recordó que ambos presidentes “se han comprometido a impulsar los proyectos conjuntos de infraestructura y a la negociación internacional conjunta, que son elementos importantes que van a vigorizar el sistema”.
Iglesias resaltó también el compromiso de Lula y Kirchner de cara a la creación de una futura moneda única y señaló que esa iniciativa “vale la pena para empezar a encauzar la armonización de las políticas macroeconómicas, que es el inicio para una moneda común”.
Ese proyecto “induce a pensar que la integración monetaria no es un objetivo de partida, sino de llegada”, dijo Iglesias, quien se refirió, no obstante, al largo camino recorrido por los países de la Unión Europea (UE) hasta que una mayoría de ellos llegó al euro.
Con respecto a la influencia que ese proceso puede tener sobre la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), prevista para 2005, Iglesias dijo que “si el Mercosur fuera solo una zona de libre comercio, quedaría subsumida en el ALCA”. “Pero -agregó- si aspira a ser algo más que una integración comercial, algo más parecido al mercado común europeo, sería una meta muy superior al ALCA”.
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