El bloque del ARI repudió el ataque contra la vivienda de Sandra Palomeque
El Bloque del ARI, en la Legislatura, a través del diputado Antonio Riestra,repudió en el recinto, el ataque con disparos de armas de fuego contra lavivienda de Sandra Palomeque, la dirigente del Movimiento de trabajadores estatales autoconvocados."Se trata de un hecho grave que reúne características cuasi mafiosas y por lo tanto requerimos a las autoridades que esclarezcan las circunstancias y encuentren a los responsables", expresó Riestra durante la sesión del martes.Resulta indudable que el Gobierno no tiene una política coherente a travésdel Ministro Coordinador, Julio Barberis, para generar canales de diálogocon los trabajadores, que ejercen el derecho constitucional de peticionarante las autoridades y asociarse para plantear sus reclamos.La violencia no solamente se traduce en disparos contra una vivienda -depor sí un hecho que rechazamos-, si no en actitudes persecutorias de lapropia administración pública contra los agentes que protestan por suscondiciones laborales, y no se sienten representados en gremios del sector. La elaboración de listas negras, el descuento por los días de paro y la falta de predisposición para el diálogo, no son actitudes de una gobierno democrático. Muy por el contrario se aleja del pluralismo y del respeto a la participación ciudadana para defender sus derechos.El Bloque del ARI, ya a fines de octubre pasado, en un proyecto deComunicación, pidió al Ejecutivo que propicie un canal de diálogo con los trabajadores del sector público autoconvocado con el fin de atender sus reclamos laborales.Entre los fundamentos de la iniciativa se expresó: "estamos convencidosque los criterios de democracia participativa deben dar respuesta a losplanteos que surge de la base social. Contrariar esta posición nos llevaríaa alinearnos con imperativos de un sistema corporativo, característico delmedioevo, o de los Estados totalitarios del siglo XX. Los reclamos laborales no siempre se canalizan a través de las organizaciones sindicales reconocidas; si esa fuera la regla, el sistema jurídico argentino no permitiría que el medio social genere nuevas organizaciones gremiales. Más bien se observa un proceso de cambio con un pronóstico abierto".También en la misma fecha el ARI se hizo eco de otro hecho de violenciaen el ámbito público, cuando pidió informes al Gobierno por las amenazasy golpes que sufrió una Delegada en el Hospital Provincial de Rosario, yrequirió mecanismos de diálogo en los conflictos que por entonces afectaban al Ministerio de la Producción, el Ministerio de Asuntos Hídricos y la ex Dipces, éste último con el agravante de que aún subsiste al igual que el de IAPOS.Estos hechos, como el que afectó ahora a Sandra Palomeque y al Movimiento de los Autoconvocados en su conjunto, evidencian una carencia política para afrontar situaciones y planteos complejos que exigen amplitud de criterios y voluntad para solucionarlos.
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