EL BUNKER DE SADDAM SE TRANSFORMÓ EN UNA ATRACCIÓN TURÍSTICA
El bunker subterráneo del ex presidente de Irak, Saddam Hussein, preservado a pesar de los bombardeos masivos de la aviación norteamericana en 2003, se convirtió en una atracción turística para los vecinos de la zona verde de Bagdad.
Las fuerzas norteamericanas habían arrojado dos bombas de unos 900 kilos contra la edificación que se encontraba encima del búnker, al comenzar la ofensiva en Irak, la noche del 19 de marzo de 2003. Durante los cuatro días siguientes, al menos otras seis bombas fueron lanzadas contra el edificio, cuyo tejado muestra actualmente las muestras de los ataques.
La onda expansiva de las bombas causó daños enormes en la estructura de este edificio, conocido como el Palacio Presidencial. Sin embargo, los militares norteamericanos y los visitantes que acuden hoy al lugar se sacan fotos con fondo de cráteres gigantes, restos de acero retorcidos, bloques de cemento y mármol.
A pesar de las destrucciones, gran parte de la estructura del palacio permanece en pie. Y el bunker subterráneo, enterrado bajo una montaña de escombros, está casi intacto más de 20 años después de que la firma alemana Boswau y Knauer (del grupo Walter Bau-AG) lo construyó a un costo de 66 millones de dólares.
La estructura, de tres niveles, podía albergar a 250 personas, tiene un sistema de ventilación, una gran cocina, y podía proteger de un ataque biológico o químico al dictador iraquí.
Este contenido no está abierto a comentarios

