EL CABARET ROJO
Rescindieron el contrato de común acuerdo o te echaron del club?
—Me ofrecieron rescindir mi contrato, que era hasta julio de 2004. Me dijeron que para ellos yo era el mejor arquero de la Argentina pero que no podía continuar en el club.
—¿Y vos qué les dijiste?
—Que se estaban equivocando. Que estaban echando a un hombre trabajador, que siempre cumplió y que siempre era el primero en llegar a todos los entrenamientos. No quiero decir que en todos los partidos que jugamos fui figura porque no me gusta, pero mi rendimiento siempre fue alto. Están despidiendo a alguien que durante 22 años se peló el lomo por su trabajo.
—Si es así, ¿por qué te vas?
—Porque acá hubo un técnico que no aceptó que las cosas no hayan salido de la manera que él quería. La gente no lo quiso desde un principio y embarulló todo. Seguro que pensó que alguno se tenía que ir con él. ‘De acá me llevo un par’, habrá pensado.
Anoche, Luis Islas atendió a Clarín y contó sus sensaciones sobre su imprevisto adiós a Independiente, que llegó cargado de historias que hablaban, inclusive, de que ocho compañeros suyos habían pedido irse si él continuaba en el club.
—¿Qué pasó en la famosa última charla, en la que se cuenta que Ruggeri les agradeció a todos y dijo que vos lo habías defraudado?
—Me recriminó que yo no le haya parado a la gente cuando lo insultaban cada vez que asomaba la cabeza. Me decía que no lo bancaba en esta situación. No sé qué pretendía: ¿que saliera a la cancha con una pancarta pidiendo que no lo putearan? Ese no es mi trabajo. ¿Sabés qué? Cuando yo jugaba con Bochini todos los aplausos eran para él y yo me ponía muy contento. Yo me voy tranquilo conmigo mismo y no tengo nada más que decir. No estoy caliente, pero me siento muy triste.
—Dicen que tu salida tuvo que ver con la mala relación que tenías con tus compañeros. ¿Es así?
—Yo nunca tuve un problema con nadie. Calderón, Castillo, Franco, Giménez, son todos tipos excelentes. Nunca nadie me dijo nada. Siempre lo que tratamos fue de intentar encontrar el equipo y de salir adelante. Yo, en los chusmeríos que andan dando vueltas por ahí, no voy a entrar. Mirá, hay algo que nadie va a poder evitar por más que se hable: la marca que yo tengo, como las vacas, viste, con Independiente. Yo volvería al club siempre, aunque siga la misma dirigencia. Porque yo amo entrar en esa cancha y recibir el afecto de la gente.
—¿Te sentiste manoseado por cómo se manejó este tema?
—No, de ninguna manera.
Luis Islas, claro, tiene su versión. Pero hay otra que dice que eran muchos los compañeros suyos que no querían estar en el plantel con él, incluso que habrían pronunciado la frase “O él o nosotros” y hasta se habló de que Islas se enojó y reaccionó mal cuando le dieron la capitanía a Quinteros. Sobre la última charla grupal con Ruggeri se contó que el Cabezón le dijo: “Sos un egoísta. Sólo pensás en vos. Me equivoqué al traerte al club. Me defraudaste.”
Ayer, en Independiente nadie quiso hablar de Islas. Fernando González, responsable del Departamento de Fútbol, fue la voz oficial: “Tuvimos un problema y lo resolvimos. Rescindimos el contrato de común acuerdo. Ni a él ni a nosotros nos gustan los comentarios. El 90 por ciento de lo que se dijo es mentira.”
Islas e Independiente. Una historia que terminó de manera oscura y abrupta.
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