EL CADÁVER DE UN SACERDOTE FALLECIDO EN 1951 APARECIÓ INTACTO AL SER EXHUMADO
El cadáver de Francisco Baeza, un cura salesiano, apareció sin signos del paso de los 54 años que transcurrieron desde que fue enterrado en la ciudad de Alta Gracia, según los testigos de la exhumación.
”Cuando abrieron el cajón estaba intacto, como recién sepultado. Se veía como si estuviera momificado, como si estuviera seco, con las manos y todo, intacto; me impresionó muchísimo”, dijo el sacerdote Pablo Liendo, que fue convocado por la empresa de servicios fúnebres encargada de la exhumación al descubrir el hecho.
Nacido en la ciudad española de Málaga, Francisco Baeza había llegado de niño junto a sus padres y hermanos a Argentina, donde falleció el 23 de septiembre de 1951, a los 50 años, tras sufrir durante 20 años mal de Parkinson.
El hecho fue descubierto porque Juan Carlos Baeza, un sobrino del cura, decidió trasladar los restos de su tío desde Alta Gracia al cementerio de la ciudad cordobesa de Río Tercero, para enterrarlo junto con la familia.
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