EL CAMBIO MENOS SORPRESIVO: EL DEL MÉDICO NADALICH A DESARROLLO SOCIAL
Es probable que el de Juan Carlos Nadalich haya sido el menos sorpresivo de los cambios de Gabinete que decidió Néstor Kirchner. Su nombre, en efecto, sonaba fuerte para reemplazar a la hermana del Presidente, Alicia, en el Ministerio de Desarrollo Social. Aunque trabajó en la correntina ciudad de Goya —donde nació— hasta el inicio de los años 90, se lo considera un pingüino puro: fue subsecretario de Salud Pública de la provincia de Santa Cruz desde 1991 a 2000.
Cuando Kirchner era gobernador le confió a este médico de bajísimo perfil político y mediático la reestructuración del sistema sanitario provincial. Por esto mismo, el hombre también se ganó la confianza de Alicia, ahora senadora nacional, que fue su superiora en esos años y durante los tres que ocupó la Coordinación Ejecutiva de Políticas Sociales del Ministerio de Asuntos Sociales, esto es entre 2000 y 2003.
Según fuentes oficiales, Nadalich integra el binomio de profesionales a los que Kirchner consulta por los temas de salud. La otra pata es el secretario porteño del área, Donato Spaccavento.
El nuevo ministro ya comunicó su decisión de continuar la línea de trabajo de la hermana del Presidente. No se esperan, por eso mismo, rutilantes cambios de nombres en el elenco jerárquico de la cartera, que maneja fondos por casi 3.155 millones de pesos, según el Presupuesto 2005.
Hasta ahora, Nadalich venía desempeñándose como Subdirector Ejecutivo del PAMI, en los papeles el número dos de Graciela Ocaña. Había llegado allí luego de que saliera eyectado otro pingüino, José Ramón Granero, que se llevaba pésimo con la ex dirigente del ARI. Dicen que el ahora ministro, en cambio, supo trabajar mejor esa relación.
Es probable que haya conocido al Presidente en sus épocas de estudiante de la Universidad de La Plata. Allí estudió Medicina mientras Kirchner asistía a la Facultad de Derecho. Se graduó en el 76, año del golpe, y al poco tiempo era director del Centro Médico Alamo, en su Goya natal.
Nacido el 14 de julio de 1952, su currículum detalla que se especializó en salud pública en la Universidad de Buenos Aires.
También fue director asociado del Hospital Zonal de Goya durante un par de años hasta que en el 91 se mudó a Río Gallegos y entró en el círculo kirchnerista.
Ya con Kirchner en la Casa Rosada, Nadalich emigró de Santa Cruz como tantos otros funcionarios sureños que trajo el Presidente para integrar su equipo de Gobierno. Así, recayó en un área conocida y extremadamente sensible: el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, que había sido creado durante la presidencia de Eduardo Duhalde para centralizar el manejo de la ayuda social. Allí estuvo a cargo, formalmente por debajo de Alicia Kirchner, hasta junio de 2004, cuando pasó al PAMI.
Ahora deberá culminar la reconversión de los planes para desocupados y lograr el seguro de desempleo universal, promesa oficial aún incumplida.
Empieza Nadalich con presión de la Iglesia, que ha criticado el manejo político de los planes: “Alentamos al nuevo ministro para que pueda poner en marcha las propuestas sobre políticas sociales que hemos elaborado junto con otras instituciones en el Consejo Consultivo Nacional de Políticas Sociales, entre otros espacios”, pidió ayer Eduardo Serantes, director de Cáritas.
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